Los afanoso agricultores del pistacho en Afganistán reciben el apoyo de un proyecto de USADI que promociona técnicas sostenibles de silvicultura.
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| Mohammad Amin (en la imagen, realizando indicaciones) y otros participantes en la formación, elaboran mapas de los bosques de alfóncigos. |
Los pistachos son uno de los mayores cultivos de exportación del país, pero los ecosistemas de los bosques naturales de alfóncigos se encuentran en grave peligro, debido a la sobreexplotación, al pastoreo y a las técnicas de recolección no sostenibles.
Los niveles de concienciación en relación a los aspectos de rehabilitación forestal y a los problemas asociados con la sobreexplotación son también bajos en las comunidades locales, debido a la falta de coordinación entre la comunidad y las autoridades gubernamentales en torno a la gestión forestal.
A pesar del reciente deterioro de la masa forestal de alfóncigos, se calcula que las exportaciones anuales de pistachos de Afganistán todavía superan los 40 millones USD en 2008-2009, una parte significativa del conjunto de bienes de exportación. Los pistachos, por lo tanto, poseen un enorme potencial como forma ecológica de ayudar a las familias y comunidades vulnerables, al tiempo que mejora la economía de Afganistán.
El proyecto para la reforestación y la conservación de la biodiversidad de los bosques de alfóncigos que ejecuta UNOPS, en colaboración con el Gobierno de Afganistán, dispone de un Comité de gestión del bosque de alfóncigos (FMC) para abordar estos problemas.
Con financiación de USAID, a través de ECODIT, el proyecto se centra en los distritos de Sharek Yaar, Taikhonak y Rubatak, en la provincia de Samangan, y en el distrito de Farkhar, en la provicina de Takhar.
Haji Mohammad Amin, padre de seis hijos, tenía dificultades para abastecer a su familia hasta que se convirtió en miembro del Comité de gestión del bosque de alfóncigos hace tres años.
Declara que «cambió mi vida por completo. Gracias al aumento de ingresos, mi hijo mayor puede ahora ir al instituto a la ciudad. Espero poder comprar pronto material escolar para el resto de mis hijos».
Para fortalecer la capacidad local de gestión de bosques, UNOPS organizó una serie de talleres de formación en Samangan para los miembros del comité, la shura, el personal técnico del Departamento Provincial de Agricultura, Irrigación y Ganadería y la Agencia Nacional de Protección Medioambiental.
Mohammad Amin, que participó activamente en el curso, comentó: «Me gustó mucho esta formación por el método interactivo de enseñanza y la información útil que no conocía. Por ejemplo, solía centrame únicamente en los pistachos. Después de este curso, sé que el bosque ofrece muchos más valores, como un ambiente limpio».
«Si talamos los árboles del bosque, sólo obtendremos beneficios a corto plazo, pero si los dejamos vivir, nos darán frutos y otros beneficios durante los próximos 50 años y más», añadió.
Durante el curso de formación, los participantes elaboraron mapas de los bosques, en los que trazaron zonas de pastura, carreteras y pueblos. Los mapas también se utilizaron para perfeccionar un plan destinado a evitar el sobrepastoreo y la consiguiente erosión del suelo. Asimismo, los participantes tuvieron que tener en cuenta las necesidades del ganado local y de los pastores nómadas Kuchi que cruzan los bosques durante varios meses al año.
Mohammad Amin pretende enseñar a otros vecinos los mensajes medioambientales que aprendió durante la formación. «Desde ahora, no usaré madera para cocinar o para calentar mi casa. Usaré gas o combustible y aconsejaré al resto de la gente que haga lo mismo».
El proyecto ofrecerá formación adicional a los campesinos sobre el procesamiento de los frutos secos y las habilidades comerciales, a fin de aumentar la sostenibilidad y el impacto del proyecto. Asimismo, se han planeado actividades de aumento de la sensibilización medioambiental para los escolares del lugar.