KABUL – Según los cálculos del Banco Mundial al terminar la primera fase de un proyecto de reforma aduanera de 32 millones USD, el comercio internacional de Afganistán aumentó de 2.000 a 8.000 millones USD en seis años.

Durante el mismo período, los ingresos aduaneros crecieron de 50 millones USD a casi 400 millones USD.
Los años de conflicto debilitaron seriamente la infraestructura de gestión fronteriza y aduanera. En 2003, un camión tenía que esperar hasta siete horas en la frontera entre Afganistán y Pakistán. Actualmente, pueden estar de nuevo en carretera en menos de dos horas. Las mejoras en los sistemas administrativos, de infraestructuras y de comunicaciones han dado lugar a un sistema aduanero más transparente y eficaz y han facilitado el comercio internacional afgano.
Un gran grupo de donantes bilaterales y multilaterales participan en el refuerzo de la capacidad del gobierno afgano para gestionar sus fronteras eficazmente. Desde 2003, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y UNOPS han estado trabajando con el Departamento de Aduanas Afgano en un proyecto de modernización de las aduanas y de facilitación del comercio. El proyecto está financiado por el Banco Mundial mediante subvenciones y créditos sin intereses.
El papel de UNOPS como agente de ejecución incluye la construcción de aparcamientos, carreteras y edificios, como la nueva sede del servicio de aduanas de la carretera de Jalalabad en Kabul. UNOPS también colaboró con la UNCTAD, la ONUDI y el Departamento de Aduanas Afgano en la aplicación de un sistema electrónico de procesamiento de aduanas y en el desarrollo de la legislación, la normativa y los procedimientos aduaneros.
Para el pueblo afgano, supone la esperanza de restablecer la posición de Afganistán como principal punto de comercio a lo largo de la histórica ruta de la seda que conectaba el este con el oeste, así como de mejorar las relaciones comerciales con sus vecinos.