PORT-AU-PRINCE - Ingenieros locales que trabajan en Haití han evaluado los daños en la estructura de 200.000 edificios tras el terremoto de enero, una cifra muy por encima de lo previsto según el Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Comunicaciones.
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| © Foto de Naciones Unidas. Marco Dormino. |
Más de 280 ingenieros haitianos han recibido formación para analizar la seguridad de los edificios en Haití.
El equipo alcanzó la cifra de 200.000 edificios el 21 de julio de 2010, tan solo 91 días después de comenzar el proyecto. El objetivo inicial era analizar 100.000 estructuras en tres meses, conseguido tras solo 57 días.
El objetivo principal del proyecto, cofinanciado por el Banco Mundial y el Global Facility for Disaster Reduction and Recovery (Mecanismo Global de Reducción y Recuperación tras Desastres), es reunir información para planificar la reconstrucción de la ciudad y permitir a la población desplazada retornar a sus hogares.
UNOPS, un organismo de Naciones Unidas cuya misión es ampliar la capacidad del sistema de las Naciones Unidas y de sus asociados, trabaja conjuntamente con el Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Comunicaciones de Haití para fomentar la capacidad y ayudar en la consecución del proyecto, con la colaboración de la empresa de ingeniería sísmica Miyamoto International.
Los ingenieros han ido seleccionando las áreas más afectadas e inspeccionando físicamente los edificios antes de marcarlos con pintura verde, amarilla o roja en función de la extensión de los daños. Se da prioridad a las escuelas y viviendas en zonas con mayor número de refugiados en los campamentos improvisados.
Hasta el momento, casi la mitad de los edificios evaluados han sido marcados con pintura verde, lo que significa que no existen daños estructurales en ellos y pueden volver a ser habitados. Solo algo más de una cuarta parte están marcados con pintura amarilla, es decir, existe en ellos algún tipo de daño pero pueden volver a ocuparse tras su reparación. Por último, un 25% han sido marcados con pintura roja, lo que indica que existen daños tan importantes que probablemente será necesario derruirlos.
Los ingenieros introducen los datos de sus evaluaciones en ordenadores de bolsillo para transferirlos posteriormente a la base de datos del Ministerio de Obras Públicas. La base de datos se ha convertido en una herramienta completa para planificar la reconstrucción.
Trabajadores sociales acompañan a los ingenieros para hablar con los habitantes de las barrios y explicarles el fin y las características de los métodos de evaluación a fin de garantizar el apoyo de la población local.
UNOPS lleva trabajando en el país desde 2004, donde colabora estrechamente con el gobierno y la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) en una amplia variedad de proyectos. UNOPS cree que una política por la que «Haití va primero» ayudará a garantizar que el dinero en concepto de ayudas que ha sido destinado a Haití se invertirá en el país, mediante el empleo de proveedores locales competentes siempre que sea posible para llevar a cabo el trabajo del proyecto.
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