Mejora de la seguridad vial en Argentina 

mié, 2 jun 2010

BUENOS AIRES - Según el gobierno, la tasa de mortalidad en carretera de Argentina cayó en picado durante un período punta de desplazamientos por vacaciones en abril, lo que le sirvió para constatar el éxito de una campaña de seguridad vial a gran escala.

Durante el fin de semana de la Semana Santa, el número de muertes en carretera descendió un 42% en comparación con el año anterior a pesar de la cifra récord de vehículos en las carreteras del país. En Argentina, la Semana Santa destaca por el elevado número de accidentes mortales.  

Según el informe de seguridad vial del Mercosur, Argentina tiene una de las tasas de mortalidad en carretera más altas de Latinoamérica con 27 muertes por cada 100.000 habitantes, superada únicamente por México. Sólo en 2008, hubo cerca de 98.000 accidentes de tráfico graves en los que murieron más de 7.500 personas.

La elevada siniestralidad llevó al Ministerio del Interior a crear la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en abril de 2008.

El objetivo de dicha agencia consiste en reducir a la mitad la tasa de mortalidad en carretera en cuatro años mediante una combinación de medidas consistentes en un aumento de la sensibilización, repercusiones legales más estrictas y un incremento de los controles policiales. 

Los esfuerzos se centran principalmente en hacer cumplir los límites de velocidad, fomentar el uso del casco y del cinturón de seguridad, reducir la conducción bajo los efectos del alcohol e impedir que los conductores utilicen el teléfono móvil.

Este otoño, el ministro del Interior de Argentina, Florencio Randazzo, anunció que la cifra de muertes causadas por accidentes de tráfico durante las vacaciones de Semana Santa había caído un 42%, con 17 muertes menos que en 2009, a pesar de la cifra récord de tres millones de vehículos en las carreteras.

Randazzo declaró que los esfuerzos mediáticos de la ANSV y la concienciación resultante de los conductores habían “contribuido enormemente” a reducir la tasa.

UNOPS apoya el proyecto mediante la prestación de servicios de selección y adquisiciones que mejoran la capacidad operativa de la ANSV.

UNOPS ha adquirido 1.150 alcoholímetros que la policía utiliza en controles aleatorios; 120 cámaras de velocidad y 450 ordenadores de mano (PDA) para acelerar la tramitación de los delitos de conducción.

 

 


Oficinas