JUBA - UNOPS respalda el referéndum que se celebrará en el Sudán Meridional con la construcción de cinco amplias bases de apoyo, todas ellas en lugares sumamente remotos.
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| La Subsecretaria General del Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno de las Naciones Unidas, Susana Malcorra, inspeccionó el trabajo desarrollado en Bunagok
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Las bases brindarán apoyo a los oficiales locales encargados del referéndum, como parte de la asistencia técnica y logística general que la Misión de las Naciones Unidas en Sudán (UNMIS) está proporcionando al proceso de referéndum en el Sudán Meridional.
La votación, que comenzará a celebrarse el 9 de enero de 2011 y finalizará seis días más tarde, representa un hito fundamental para la aplicación del Acuerdo de Paz General de 2005, que supuso el fin de la segunda guerra civil en Sudán.
Los voluntarios de las Naciones Unidas afiliados a la División de Apoyo Integrado a Referendos y Elecciones emplearán dichas bases para brindar asistencia a la Comisión del Referendo del Sudán Meridional, autoridad nacional responsable de conducir el referéndum. Cada base contará con seis amplias tiendas, dos bloques con servicios de saneamiento, una cocina, una cerca perimétrica, una caseta para los guardias y una sala de seguridad. Todo el trabajo de construcción es realizado por mano de obra local y los materiales utilizados han sido adquiridos en el lugar o suministrados por UNMIS.
La construcción de dichas bases está llevándose a cabo en Bunagok, en el estado de los Lagos, y en Akobo, Yuai, Pibor y Pochalla, en el estado de Jonglei.
Una de las principales prioridades de la Misión para la preparación de la votación ha sido la construcción de dichas bases en tantas provincias como fuese posible, incluidos algunos de los pueblos más inaccesibles del Sudán Meridional. La inclusión de zonas remotas es fundamental para proporcionar el respaldo necesario al proceso de referéndum.
UNOPS comenzó su trabajo en Bunagok en octubre, durante la estación de lluvias; los ingenieros y técnicos fueron trasladados en helicóptero y al llegar solamente contaban con tiendas, una radio de alta frecuencia y un teléfono por satélite.
El primer envío de herramientas y suministros para la construcción llegó al día siguiente, después de que los ingenieros contratasen la mano de obra en el pueblo. Gracias a un vuelo de reconocimiento, el equipo de UNOPS estaba familiarizado con el terreno, y ya había corrido la voz de que se necesitaban 40 trabajadores. Una vez que los ingenieros aterrizaron en Bunagok, varios lugareños estaban esperando listos para trabajar.
A pesar de las tormentas y de las altísimas temperaturas, el proyecto fue un éxito y las bases serán pronto el hogar de cinco voluntarios de las Naciones Unidas.