Se estima que 55 millones de habitantes de los países que limitan con los grandes ecosistemas marinos de las corrientes de las Agujas y Somalia dependen de los recursos marinos y costeros para tener comida, trabajo y seguridad.
Sin embargo, las actividades humanas, como la sobrepesca, y sus consecuencias, como la contaminación, la degradación medioambiental o la amenaza creciente del cambio climático, pueden minar su futuro gravemente.

Cada día, desde las costas del sur y el este de África, miles de pescadores en piraguas o sencillas barcas de madera largan velas parecidas a las de las embarcaciones conocidas como dhow y navegan entre las islas en busca de la captura diaria. Tras lanzar las redes y los sedales al Océano Índico Occidental, pescan langostinos, calamares, langostas espinosas, atunes y caballas. Mientras trabajan, las mujeres y los niños se reúnen en la costa para recolectar mejillones, almejas, ostras y crustáceos.
El proyecto ASCLME
El proyecto ASCLME se centra en los dos grandes ecosistemas marinos de la región del Océano Índico Occidental: el gran ecosistema marino de la corriente de Somalia, que se extiende desde las islas Comoras y el extremo norte de Madagascar hasta el cuerno de África, y el de la corriente de las Agujas, que se extiende desde el extremo norte del Canal de Mozambique hasta el Cabo de las Agujas.
El objetivo del proyecto ASCLME es definir claramente los límites de los ecosistemas, entender las principales repercusiones medioambientales transfronterizas dentro de los mismos (por medio del análisis de diagnóstico transfronterizo) y desarrollar Programas de Acción Estratégica para la gestión y gobernabilidad efectivas de estos ecosistemas.
El análisis de diagnóstico fronterizo es una herramienta de evaluación científica que detecta y cuantifica las causas de los problemas medioambientales de una región geográfica. Los Programas de Acción Estratégica son acuerdos regionales negociados y adoptados formalmente que identifican y ponen en marcha las reformas políticas, legales e institucionales así como las inversiones necesarias para resolver estos problemas.
El proyecto ASCLME se encarga de recabar información esencial relacionada con la conexión dinámica entre el océano y la atmósfera, otras interacciones que definen los grandes ecosistemas marinos así como datos sobre la industria pesquera, poblaciones costeras y hábitats en situación crítica. Además, el proyecto fomenta la capacidad a nivel nacional y regional, y ayuda a crear estrategias efectivas para transformar la información en políticas y mecanismos de gobernabilidad que apoyen la gestión sostenible de los recursos marinos y costeros.
Ocho países participan en el Proyecto ASCLME: las Comoras, Kenya, Madagascar, Mauricio, Mozambique, las Seychelles, Sudáfrica y Tanzania. Un noveno país, Somalia, está preparándose para convertirse en socio pleno del proyecto.
Con el proyecto ASCLME, se ha logrado hasta ahora la creación de grupos de coordinación nacional que trabajan para producir informes de Evaluación Diagnóstica del Ecosistema Marino (MEDA) que facilitarán información exhaustiva y actualizada a cada país acerca del estado del medio marino.
Se han realizado progresos en la creación de una red de supervisión a largo plazo que ayudará a preparar a los gobiernos del Océano Índico Occidental para el impacto que tendrá el cambio climático en sus pueblos y economías. Dicha red se encuentra a la vanguardia de los esfuerzos mundiales por mejorar el vínculo entre ciencia y gobernabilidad.
El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) se encarga de financiar el proyecto ASCLME, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de ejecutarlo y UNOPS proporciona apoyo logístico y administrativo.
El proyecto ASCLME es uno de los tres de proyectos financiados por el FMAM que están en marcha en el Océano Índico Occidental. Sus dos proyectos hermanos son el Proyecto de Pesca en el Océano Índico Sudoccidental (SWIOFP), que se centra principalmente en la pesca comercial de ultramar y está financiado por el Banco Mundial y el FMAM, y el proyecto WIO-LaB, que aborda las fuentes terrestres de contaminación en el Océano Índico Occidental y está financiado y administrado por el PNUD y el FMAM.