Desminado de Bamiyan, Patrimonio de la Humanidad 

 
En 2003, la UNESCO clasificó el emplazamiento de los antiguos Budas de Bamiyan como sitio en peligro debido a la gran cantidad de minas y restos explosivos de guerra.

En marzo de 2008, el Gobierno de Japón y el Servicio de Actividades Relativas a las Minas (UNMAS) se asociaron para llevar a cabo operaciones de remoción de minas y restos explosivos de guerra a fin de preservar el patrimonio cultural de la región y permitir el desarrollo turístico de la zona para estimular la economía local.

En colaboración con la UNESCO, el Centro de coordinación de lucha contra las minas de Afganistán (MACCA) se encarga de coordinar estas actividades. Por su parte, UNOPS presta a MACCA apoyo en gestión de programas, adquisiciones y recursos humanos.

Los Budas de Bamiyan

El valle de Bamiyan se encuentra en el centro de Afganistán, a 230 kilómetros al noroeste de Kabul. Bamiyan es una zona de una belleza natural asombrosa y su nombre es sinónimo de los antiguos Budas de Bamiyan, dos grandes esculturas talladas en el siglo VI en los acantilados de arenisca, de hasta 53 metros de altura, que dominaban el paisaje.

En 2001, los talibanes destruyeron las estatuas. No obstante, el lugar aún conserva una gran importancia histórica y arqueológica, por lo que la UNESCO lo designó Sitio del Patrimonio Mundial. El lugar estaba infestado de minas y restos explosivos de guerra, factor que contribuyó a la decisión de la UNESCO de clasificarlo como peligroso en 2003.

Desminado de las zonas afectadas

En la primera fase de la operación finalizada en 2008 se limpiaron, aldea por aldea, todas las zonas habitadas de Bamiyan. La segunda fase de la operación se centró en las cuatro zonas históricas minadas del sitio del Patrimonio Mundial. Se necesitaba un enfoque lento y cuidadoso, ya que algunas zonas se encontraban en las proximidades del emplazamiento de los Budas.

Los equipos de desminado manual contaron con el apoyo de equipos de perros detectores de minas, unidades de desminado mecánico y especialistas en eliminación de municiones explosivas. Los desminadores que trabajaban en las zonas históricas recibieron formación especializada por parte de los arqueólogos de la UNESCO. A su vez, los arqueólogos recibieron formación especializada en seguridad sobre minas terrestres, lo que les permitió colaborar con los equipos de desminado.

En septiembre de 2009, los equipos ya habían limpiado con éxito todas las zonas afectadas. La cantidad total de territorio libre de minas y restos explosivos de guerra en las zonas de este Patrimonio Mundial fue de 445.916 metros cuadrados. Además, se procedió a la remoción segura de 14 minas antipersona y 7.380 restos explosivos de guerra.

Éxitos

La operación de desminado finalizó antes del plazo previsto a pesar del ritmo lento y cuidadoso que requería. Asimismo, gracias a esta operación se desenterraron diversos objetos históricos como brazaletes, monedas antiguas, cerámica y otros adornos de gran valor. Los equipos de desminado recogieron y guardaron en bolsas de muestras todos los objetos históricos que descubrieron y los arqueólogos de la UNESCO elogiaron el cuidado que pusieron en ello.

Los objetos descubiertos durante la operación están siendo archivados y valorados. La UNESCO y el MACCA esperan poder mostrarlos en el futuro como parte de una colección especial en el museo de Bamiyan, que también está en proyecto.

Más información sobre UNOPS y la lucha contra las minas

 


Factsheets