Dieciocho kilómetros al norte de la ciudad de Goma en la República Democrática del Congo, el volcán activo Nyiragongo amenaza de manera constante la seguridad y el sustento de más de 800.000 personas en la zona.
Durante la erupción más reciente del Nyiragongo en 2002, la corriente de lava destruyó parte del centro de la ciudad de Goma provocando la evacuación de 300.000 personas y dejando sin hogar a unas 130.000. Alrededor de 100 fallecieron como consecuencia directa o indirecta de la erupción y la catástrofe destruyó casi el 80% de las infraestructuras.
El Monte Nyiragongo forma parte de las Montañas Virunga en la parte oriental de la República Democrática del Congo. Es particularmente activo debido a su situación, en la que dos partes de la Meseta Africana se están separando. Es conocido por un lago de lava semipermanente en su cráter y una constante columna de gases ácidos.
El volcán produce de forma constante una gran cantidad de dióxido de azufre, lo que puede causar problemas respiratorios entre la comunidad local e incrementar la posibilidad de lluvia ácida. En los últimos años, el nivel de lava en el cráter del Nyiragongo ha aumentado 350 metros, poniendo de manifiesto la gran amenaza del volcán y la necesidad de redes de vigilancia adecuadas que controlen su actividad de manera constante.
Para alertar de una forma más eficaz a las personas que viven en las zonas cercanas al Nyiragongo, se está desarrollando una serie de iniciativas para controlar sus interpretaciones geofísicas y geoquímicas. En 2007 se creó una Unidad de Gestión de Riesgos Volcánicos y Medioambientales para apoyar al Observatorio Volcánico de Goma (OVG) en la observación científica de actividades vulcanológicas y estimación del nivel de riesgo en la zona. La Unidad de Gestión de Riesgos se beneficia de la colaboración con socios y programas científicos internacionales, como el GORISK. La Unidad de Gestión de Riesgos forma parte de un proyecto implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y ejecutado por UNOPS.
UNOPS apoya a los expertos internacionales en la formación de científicos locales y en la instalación de nuevos equipos de vigilancia gracias a la ayuda financiera proporcionada por el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido (DfID), la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) y la Dirección de Cooperación y Desarrollo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Luxemburgo. El desarrollo de la unidad se está llevando a cabo en colaboración con los donantes y el Ministerio de Investigación Científica de la República Democrática del Congo.
La Unidad de Gestión de Riesgos aporta experiencia internacional a la región y apoya al Observatorio Volcánico, creado tras la erupción del Nyiragongo en 1977. Los niveles de actividad volcánica del Nyiragongo aparecen dispuestos en un sistema de nueva creación que consta de 54 paneles que explican el riesgo actual de erupción. Los datos recogidos por la Unidad de Gestión de Riesgos han conducido a la creación de mapas de riesgos y peligros de Goma para conseguir una planificación urbana más segura.
La educación sobre los riesgos del volcán es otro elemento importante del proyecto. Se han llevado a cabo una serie de actividades educativas y campañas de comunicación en escuelas primarias y secundarias de Goma y en los campamentos de desplazados internos de Bulengo, Buhumba y Mugunga. Hasta el momento se ha proporcionado información sobre los riesgos de una futura erupción a unos 70.000 niños y 2.000 desplazados internos. La Unidad también apoya un centro de información vulcanológica (CIV) que educa a la gente local sobre la actividad del volcán y el peligro que representa para la comunidad. El centro atrajo a 4.000 visitantes en 2007-2008.