Tras décadas de abandono unidas a los trastornos provocados por importantes conflictos militares, los sistemas de distribución de agua potable en las provincias de Qadisiya, Muthana y Wassit en el sur de Iraq requerían una rehabilitación urgente.
La fuga del 60 por ciento del suministro provocó la escasez de agua potable, mientras que la contaminación producida por las aguas salinas y las aguas residuales había disminuido la calidad del agua. La solución de esos problemas crónicos representaba una de las principales preocupaciones de los habitantes, tanto para garantizar el abastecimiento adecuado de agua potable como para reducir las enfermedades que se transmiten por el agua.
Para lograr esos objetivos, las tres provincias decidieron dar prioridad al proyecto de las seis redes de abastecimiento de agua potable con el objetivo de reparar, reemplazar y ampliar dichas redes, desplegando instalaciones de control adecuadas y nuevas tuberías. Para desarrollar el proyecto contrataron a UNOPS con la responsabilidad de diseñar y gestionar la red.
Servicios de UNOPS
Además de llevar a cabo las mejoras necesarias en las redes de abastecimiento de agua potable, UNOPS aplicó métodos con gran densidad de mano de obra para proporcionar trabajo al mayor número posible de personal en el proyecto, impulsando los ingresos y la economía local. Asimismo, para asegurar el desarrollo duradero de los resultados, el proyecto se centró particularmente en la capacitación. Los funcionarios locales se beneficiaron de la capacitación en el empleo en la utilización de nuevos materiales y tecnologías para mantener, operar y mejorar continuamente los sistemas.
La tensa situación en materia de seguridad que prevalece en el sur de Iraq a menudo exigía aplicar soluciones ingeniosas. En Qadisiya, por ejemplo, fue necesario cortar el suministro de agua potable durante un mes para sustituir uno de los conductos centrales de suministro de agua aunque podría haber iniciado una revuelta. Mediante la contratación de 180 obreros que trabajaron simultáneamente para excavar una zanja de 530 metros bajo la supervisión de tres ingenieros de UNOPS, el conducto central se reemplazó en 48 horas.
Resultados del proyecto
En total, UNOPS gestionó la construcción de 55 km de tuberías nuevas, formó a 22 ingenieros de la Dirección de Agua Potable y generó más de 2.600 días de trabajo para los trabajadores. Lo que es más importante, el proyecto posibilitó que más de 200.000 residentes locales tuviesen acceso a agua potable no contaminada, lo que representó una importante contribución para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular, el que apunta a reducir a la mitad el número de personas sin acceso a agua potable segura y a una salubridad básica, y a reducir la mortalidad infantil y combatir las enfermedades.