La educación es un requisito previo para el desarrollo y permite que las personas realicen todo su potencial. La restauración de los servicios educativos es clave para reconstruir las vidas de las víctimas de los conflictos y desastres naturales.
Infraestructuras educativas
En Somalia, 15 años de guerra civil han destrozado la infraestructura, creando una demanda excesiva en muchas escuelas urbanas, algunas de las cuales tratan de enseñar en clases con más de 100 niños. UNOPS está ayudando mediante la ejecución del proyecto del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) denominado “De regreso a la escuela”, con el que se pretende construir 294 escuelas. UNOPS logra significativos ahorros durante la ejecución de los proyectos al adquirir los materiales a granel y suscribir contratos de mano de obra basados en el rendimiento.
En Indonesia, el tsunami de diciembre de 2004 afectó a un gran número de escuelas. Sólo en la provincia de Aceh se destruyeron o quedaron profundamente dañadas 1.147 escuelas, poniendo en riesgo la educación de miles de niños. Ante este contexto de devastación, UNICEF se comprometió a construir nuevas escuelas permanentes de educación primaria en las regiones de Aceh y Nias, en nombre del Gobierno de Indonesia. El método con el que se construyeron las escuelas establece nuevas normas en cuanto a la resistencia a los terremotos, y todas están adaptadas a las necesidades específicas de cada comunidad y a las exigencias de cada emplazamiento de construcción. El proyecto tiene como objetivo restaurar las instalaciones educativas a un nivel mucho más alto que el existente antes del tsunami.
Innovador diseño de escuelas
Además de su considerable experiencia en materia de diseño, UNOPS también tiene una experiencia significativa colaborando con los habitantes locales para asegurar que los diseños de las escuelas satisfagan sus necesidades. En Indonesia, UNOPS ha diseñado escuelas que establecen nuevas normas en cuanto a la resistencia contra los terremotos. En Sri Lanka, el Ministerio de Educación, UNICEF y UNOPS colaboraron de manera conjunta para crear un “Concepto de diseño cómodo para los niños” a fin de entregar entornos educativos que propicien el desarrollo de las capacidades intelectuales y sociales de los niños de todas las edades y orígenes.