Una historia de recuperación y la función vital de los centros de comunicación de las Naciones Unidas 

 
UNOPS apoya varios proyectos en Haití para ayudar a que las personas puedan reconstruir sus vidas después del terremoto de 2010.

El haitiano Jimmy Jean Noel trabaja para UNOPS en un proyecto que proporciona apoyo a la Misión local de Estabilización de las Naciones Unidas. Recuerda el día en que el terremoto golpeó Haití en 2010:

«Era la tarde del 12 de enero de 2010. Acababa de llegar a mi oficina en la sede de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) después de impartir una sesión formativa a un grupo de oficiales de policía de MINUSTAH sobre cómo utilizar nuestro equipo de comunicaciones.

A las 16.53 h estaba trabajando en una de las salas de la sede, por aquel entonces situada en el Hotel Christopher, cuando de repente sentí que el suelo se tambaleaba y se sacudía violentamente en todas direcciones: era un terremoto.

Instintivamente, mis compañeros y yo intentamos salir de la sala en la que estábamos, pero al llegar a la salida nos dimos cuenta de que estaba bloqueada. Una sección entera de la pared se había derrumbado. Cuando llevábamos 30 minutos atrapados e inmersos en una enorme confusión, unos oficiales de policía de las Naciones Unidas nos rescataron a través de la ventana. Aturdidos y horrorizados ante la imagen del edificio principal del Hotel Christopher, que se había derrumbado completamente, comencé a percatarme de que algo terrible acababa de suceder. Fue entonces cuando pensé en mi familia. Tenía que encontrarlos como fuera y asegurarme de que estuvieran bien.

Encontrar el camino a casa fue bastante duro, ya que había cuerpos sin vida esparcidos por las calles y la gente caminaba en silencio desconcertada. En una curva no muy lejos de mi casa, reparé en que no podía ver el edificio y, de repente, comencé a padecer un intenso dolor de cabeza. Cuando llegué a mi hogar me encontré con lo que tanto había temido: mi casa estaba completamente destruida. Entonces, un vecino se acercó y me dijo: «¡He visto a tu hermano. Está sano y salvo!» Esto me dio esperanza; mi hermano pequeño estaba vivo y yo ya no estaba solo en este mundo. Lo encontré y comenzamos a contar los muertos: nuestra madre, nuestro padre y nuestra hermana pequeña habían fallecido.

La gente me pregunta cómo puedo seguir con mi vida después de esta experiencia. Yo les digo que mi fe, mi nueva responsabilidad sobre mi hermano pequeño y mi trabajo en UNOPS, proporcionando asistencia en materia de seguridad todos los días 24 horas para ayudar a miles de ciudadanos haitianos y trabajadores humanitarios es lo que me mantiene a flote.» Desde 2005, Jimmy ha estado trabajando en un proyecto que ha establecido centros de comunicación en todo Haití para seguir el movimiento del personal que trabaja en el sistema de las Naciones Unidas y varias organizaciones no gubernamentales, así como de los vehículos. El proyecto está financiado por MINUSTAH y es ejecutado por UNOPS. Este sistema ha permitido la entrega segura de ayuda humanitaria y ha aumentado la seguridad de los trabajadores humanitarios tras el terremoto de 2010. El proyecto, por tanto, está ayudando a respaldar los esfuerzos generales de recuperación, reconstrucción y estabilidad en el país y así lo ha hecho durante desastres naturales anteriores. Jimmy proporciona capacitación en el uso de sistemas de radiocomunicación al personal de las Naciones Unidas, a la policía de las Naciones Unidas, a los militares de las Naciones Unidas y a la Policía Nacional de Haití.

Además de garantizar la seguridad del personal de las Naciones Unidas y de las organizaciones no gubernamentales, los centros de comunicación funcionan como un punto central de contacto para todos los haitianos en apuros. Todos los días, decenas de haitianos reciben ayuda de emergencia por medio de estos centros.

El proyecto proporciona ingresos a más de 200 haitianos, de los cuales más del 60% son mujeres. Han desarrollado sus capacidades y los ingresos estables les permiten enviar a sus hijos a la escuela y servir una comida saludable en la mesa.

Todos los meses los centros de comunicación siguen el movimiento de 8.000 vehículos y 25.000 pasajeros. Además, se realizan 30.000 verificaciones de radio en todas las regiones de Haití para comprobar la seguridad de estas personas. Todos los meses, los centros proporcionan hasta 400 boletines sobre seguridad, más de 350 informes meteorológicos y más de 200 mensajes sobre “restricciones de movimiento".

Al igual que los demás haitianos, el personal de las Naciones Unidas en Haití se vio profundamente afectado por el terremoto de 2010. En cierto modo, todos han perdido a un familiar, amigo, vecino o compañero e, incluso, algunos aún viven en tiendas de campaña o en casas de amigos. Sin embargo, todos van a trabajar a diario para contribuir a la recuperación del país.




Publicaciones

Oficinas