El legado de los proyectos de infraestructura

La falta de capacidades a nivel local puede provocar en última instancia el fracaso de un proyecto de desarrollo incluso antes de que haya comenzado. Sin embargo, es posible hacer frente a este problema.

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Por Brendan Keirnan | 18​ de enero de 2017


En los países en desarrollo o en aquellos que se recuperan de un conflicto, la infraestructura puede estimular el crecimiento económico que se necesita con tanta urgencia.

Sin embargo, el mantenimiento a largo plazo de dicha infraestructura supone un problema cuando el proyecto termina. Muy a menudo, la infraestructura que se construye como parte de un proyecto de desarrollo se encuentra en mal estado apenas unos años después de su finalización. ¿Por qué ocurre esto? En parte porque las capacidades necesarias para mantener la infraestructura a lo largo del tiempo simplemente no existen a nivel local. No obstante, podemos cambiar la situación si pensamos en el legado que los proyectos dejarán tras de sí además de la infraestructura construida.


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Una escuela, una clínica, una comisaría o cualquier otro tipo de infraestructura serán inservibles si no se desarrollan las capacidades de las personas que construyeron ​estos edificios.


Por supuesto, la idea de inculcar capacidades no es algo nuevo en el marco del desarrollo, pero resulta novedoso cuando se trata de infraestructura.

Una escuela, una clínica, una comisaría o cualquier otro tipo de infraestructura serán inservibles si no se desarrollan las capacidades de las personas que construyeron estos edificios. En muchas ocasiones, estos individuos serán los mismos que trabajen en la instalación, la gestionen y la mantengan en el futuro, por lo que el impacto se extenderá más allá de un único proyecto.


Fomento del desarrollo sostenible a través de la formación

No es suficiente con implementar un proyecto de calidad que cumpla con las expectativas de nuestros asociados, sino que resulta igualmente importante considerar el método de ejecución, así como las personas que se beneficiarán del resultado. Los proyectos pueden impulsar un cambio mayor si desarrollamos las capacidades del personal, de los proveedores, de los contratistas y de las contrapartes locales.

Es necesario incorporar oportunidades de formación y de desarrollo local desde el comienzo de los proyectos, así como fomentar la colaboración con los proveedores y contratistas locales al establecer criterios en materia de adquisiciones que estos pueden cumplir para trabajar con UNOPS.​

En Kosovo*, trabajamos con un contratista local en la construcción de un nuevo establecimiento penitenciario de alta seguridad. El proyecto, de tres años de duración, enseñó al contratista a planificar, coordinar y gestionar actividades de una forma más profesional. Asimismo, formamos a nuestro equipo local y al contratista en cuestiones relacionadas con la calidad, la seguridad y las técnicas de gestión del medio ambiente. Esta formación no solo aseguró que nuestro proyecto se ejecutara de forma correcta, sino que el contratista, gracias a estas nuevas capacidades y experiencia, consiguió obtener un importante contrato para la construcción de la Embajada de los Estados Unidos en la ciudad de Pristina. Estas capacidades a largo plazo y el aumento de las oportunidades económicas constituyen el legado de nuestros proyectos.


Legado y sentimiento de orgullo

 Para que los proyectos de infraestructura sean un éxito a largo plazo, tenemos que garantizar el desarrollo de las capacidades de las personas que trabajan en dichos proyectos, los gestionan y los mantienen. Fotografía: UNOPS/Brendan Keirnan


La sostenibilidad de la infraestructura no radica únicamente en soluciones innovadoras, sino también en otorgar titularidad básica y contar con la participación de los usuarios finales. Para que un proyecto triunfe a largo plazo, los propietarios de la infraestructura deben querer cuidar de ella y saber cómo ​mantenerla de la misma forma que lo haríamos nosotros.

Cuando construimos una nueva academia de policía en el Estado de Palestina entre 2009 y 2012, el director del centro estuvo involucrado durante todo el proyecto hasta tal punto que seleccionó los acabados y colores para cada uno de los 16 nuevos edificios.


Academia de policía implementada por UNOPS en el Estado de Palestina. Fot​ografías: UN​OPS/Brendan Keirnan


Durante la construcción de la academia, el director y su equipo recibieron formación sobre los aspectos operacionales de la instalación. Tres años más tarde, cuando regresé para visitar la instalación, todavía se encontraba en impecables condiciones. El director y su equipo se enorgullecían del proyecto. Me contaron que la academia de policía era como su hijo, que se había desarrollado gracias a ellos, y que siempre cuidarían de la instalación para poder ver cómo desempeña su papel de consolidación del estado de derecho en la sociedad palestina.

* En relación con lo dispuesto en la resolución 1244 (1999) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. ​



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Información sobre el autor

Brendan Keirnan es Responsable de la oficina de UNOPS en Pristina​. Ingeniero civil colegiado, cuenta con 28 años de experiencia en la gestión de proyectos y programas en varios continentes en los sectores público y privado, así como con una amplia experiencia dentro del sistema de las Naciones Unidas en el ámbito humanitario y en entornos que han sufrido conflictos o desastres.

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