UNOPS

21/11/2014

Construcción de un hospital respetuoso con el medio ambiente

QUETZALTENANGO – Se está construyendo un hospital resistente a los terremotos con capacidad para 230 camas en Guatemala, un ejemplo de cómo integrar características ambientales y de sostenibilidad desde el diseño hasta el funcionamiento.

El hospital de 40 millones USD, financiado por el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, ofrecerá hasta a 300.000 personas de las zonas de los alrededores mejor calidad en el servicio sanitario una vez se haya finalizado.

En colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), UNOPS ofrece asistencia técnica al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social para la construcción, la mejora de las instalaciones y de los servicios médicos y la adquisición de equipo médico como mobiliario.

Para aumentar la capacidad de la población local, UNOPS y los contratistas de construcción han capacitado y contratado a personal local, mujeres incluidas, para puestos técnicos y de gestión, lo que ha generado casi 540.000 días de trabajo.

Construcción de acuerdo con los estándares ambientales mundiales

Ubicado en Quetzaltenango, el nuevo hospital regional se está construyendo de acuerdo con el sistema de gestión ambiental de UNOPS, que permite a los gestores de proyectos identificar beneficios ambientales y mitigar los riesgos. Por ejemplo, el edificio aprovecha la luz y ventilación natural para reducir el consumo de energía.

Antes de que comenzaran las obras se preparó un estudio de impacto ambiental y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que gestiona los recursos naturales en el país, aprobó el diseño. Además, se tuvieron en cuenta las aportaciones del gobierno local y de los grupos de la sociedad civil.

Se tuvo especial cuidado para no provocar ningún daño en las áreas metropolitanas de los alrededores, por ejemplo mediante la construcción de pozos para facilitar el drenaje del agua de lluvia. Durante la construcción de estos pozos, el equipo descubrió restos de dinosaurios.

En una demostración del compromiso permanente de UNOPS con la reducción del riesgo de desastres, los muros de contención ayudarán a evitar los desprendimientos. Asimismo, se calibraron las máquinas apisonadoras para minimizar el riesgo de micro-terremotos.

El agua para las obras de construcción proviene de fuera para evitar una carga excesiva en las reservas locales. Una vez operativo, el hospital utilizará su propio suministro de agua no municipal, además de un tanque para el agua de la lluvia que contará con un mecanismo para prevenir desbordamientos durante las lluvias torrenciales.

Una planta de tratamiento de aguas residuales en el propio hospital permitirá que el agua se traslade de forma segura hasta las alcantarillas, lo que evitará cualquier posible contaminación de los ríos y manantiales de la zona.

En 2013, UNOPS recibió la certificación ISO 14001, el estándar de gestión ambiental con mayor reconocimiento a nivel mundial concedido a organizaciones que evalúan y gestionan activamente su impacto ambiental.