UNOPS

28/02/2013

Adquisición de quitanieves para salvar vidas en Afganistán

Se han entregado ocho quitanieves a la ciudad de Kabul con el fin de limpiar una red de carreteras esencial que conecta el norte y el sur de Afganistán.

UNOPS, en nombre del Gobierno de Japón, compró y entregó los vehículos pesados mediante un proceso de adquisición de emergencia con el fin de lograr que las tres primeras quitanieves llegasen a tiempo para la peor parte del invierno.



«Transportar por aire las tres quitanieves de manera urgente y con un costo de 515.000 USD en lugar de utilizar otro medio transporte (lo que hubiera llevado 10 meses) es una muestra del compromiso firme y a largo plazo del Gobierno japonés para con el pueblo afgano», afirmó el Excmo. Sr. Seiji Okada, Encargado de Negocios de la Embajada de Japón.

Las quitanieves fueron compradas por la actividad de adquisiciones sostenibles de UNOPS, un recurso central de adquisiciones del sistema de las Naciones Unidas. Los vehículos apoyan la labor del Ministerio de Obras Públicas y de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Afganistán (ANDMA) por garantizar un viaje seguro durante el invierno. Cada quitanieves está equipada con una barredora de nieve y un esparcidor de arena y sal. La limpieza de las carreteras ayuda a reducir las víctimas por accidentes de tráfico, proporciona acceso a los servicios básicos a la población local y facilita el comercio.

El personal del Gobierno ha sido capacitado en el uso y mantenimiento de los vehículos, lo que desarrolla la capacidad nacional para la gestión de desastres y confirma la sostenibilidad del proyecto.

Tanto el túnel de Salang como su sistema de carreteras son elementos vitales en la red de transporte de Afganistán. Situado a 3.400 metros de altura, el paso de Salang une nueve provincias del norte con el resto del país y es la única vía terrestre que permite el transporte y el comercio entre el norte y el sur.

Se estima que unos 2.500 vehículos (que transportan hasta 10.000 pasajeros) cruzan el túnel de Salang a diario, aunque cada invierno las fuertes nevadas y las frecuentes avalanchas impiden un desplazamiento libre y seguro. Antes de la entrega de las quitanieves se tardaba hasta una semana en limpiar las carreteras del paso de Salang tras una tormenta de nieve. Las mercancías podían transportarse desde el norte de Afganistán hasta Kabul en menos de diez horas si el túnel estaba operativo, pero se podía tardar hasta más de siete veces más si el túnel no funcionaba correctamente.

Estos retrasos obstaculizan en gran medida la circulación de bienes y personas, y pueden ocasionar importantes daños económicos y humanitarios. Mantener la seguridad y la viabilidad de las carreteras durante los meses más duros del invierno es, por consiguiente, un elemento clave en la reconstrucción y el desarrollo de Afganistán.

Seis de las quitanieves se emplean en la limpieza del paso de Salang, mientras que otras dos se utilizan en la provincia de Ghor. El acceso por carretera a los pueblos de la montañosa provincia de Ghor, así como a su capital, Chaghcharan, a menudo queda limitado dadas las fuertes nevadas y las extremas condiciones del invierno, que impiden que la población local acceda a servicios sanitarios básicos, a un suministro adecuado de alimentos y a oportunidades laborales.

«Japón, un país propenso a desastres que sufre gran variedad de desastres naturales, entre ellos tsunamis y fuertes nevadas, está encantado de trabajar con UNOPS en pos de ayudar a Afganistán a llevar a cabo medidas efectivas que permitan quitar la nieve de las carreteras y prevenir avalanchas», dijo el Sr. Okada.

Más de 1,5 millones de personas se beneficiarán directamente de la mejora de la capacidad nacional para la reducción del riesgo de desastres; asimismo, la población general del país tendrá acceso a un mejor intercambio de bienes y servicios a través del paso de Salang.

UNOPS también ha proporcionado un equipo de comunicación a la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Afganistán y ha construido sus oficinas en Ghor como parte de otro proyecto financiado por el Gobierno japonés, con vistas a desarrollar la capacidad nacional para la reducción del riesgo de desastres.