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Un día en la vida de Mary Lau Makur,
una enfermera local en Sudán del Sur

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Fotografías: UNOPS/John Rae​
Vea la historia de Mary Lau ​​​​​​



En Sudán del Sur, el país más joven de África, la deficiente asistencia sanitaria y la falta de infraestructura médica afectan a las personas más vulnerables del país, que son las mujeres y los niños. El hospital de Yirol se sitúa a 300 kilómetros al noroeste de Juba, la capital del país. Actualmente proporciona atención sanitaria adecuada a unas 250.000 personas, incluidas las pertenecientes a muchas de las tribus seminómadas dinka, que llegan desde lugares tan lejanos como Mingkaman y Rumbek para recibir tratamiento. A pesar de que la pequeña ciudad de Yirol se ha librado de gran parte de la violencia que ha sacudido el país hasta hace poco, muchas de las personas que requieren asistencia materna y pediátrica en el hospital han presenciado los horrores del conflicto. ​​


​​ «Para mí es muy importante colaborar, ofrecer mi ayuda y poner mis conocimientos a disposición de la gente para que puedan mejorar sus condiciones de salud e higiene».


Esta es la historia de un día normal de trabajo para Mary Lau.


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EL CAMINO HACIA UNA MEJOR ASISTENCIA SANITARIA


 

Yirol se encuentra en el estado de Lagos Oriental de Sudán del Sur, a unos 100 kilómetros al este de la ciudad principal de Rumbek y al oeste de Mingkaman, el mayor asentamiento espontáneo de desplazados internos del país, a orillas del Nilo Blanco. Muchas de las personas que viven en esta zona huyeron de los enfrentamientos armados en el estado cercano de Jonglei.

Algunos pacientes se desplazan cientos de kilómetros desde estos lugares para acudir a los centros de maternidad y pediatría del hospital, que se rehabilitaron en 2013 y 2014.

A veces permanecen durante días en el recinto del hospital bajo las galerías cubiertas, que proporcionan refugio del sol abrasador y cierta privacidad. ​





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«Uno de los cambios que he visto en la comunidad [desde que se inauguró el hospital de Yirol] es que la población local ahora comprende la importancia del hospital y los tratamientos. Además, se ha reducido la incidencia de enfermedades crónicas, especialmente en esta zona».​​​
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ASISTENCIA MATERNA


7 profesionales de enfermería
El hospital de Yirol cuenta con 7 profesionales de enfermería certificados.

789 madres
Por cada 100.000 niños nacidos vivos en Sudán del Sur, 789 madres fallecerán durante el parto.


 
Kilómetros
 A menudo algunas personas se desplazan cientos de kilómetros desde lugares tan lejanos como Mingkaman para acudir al hospital de Yirol.


 

 

 

 

 

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Las últimas ampliaciones del hospital, que abarcan la renovación de los centros médicos, de maternidad y de pediatría, son un paso pequeño pero importante hacia una vida más saludable para los habitantes de Yirol y sus alrededores.

Antes de que UNOPS llevase a cabo la rehabilitación del centro de pediatría, se atendía a los niños en otras áreas del hospital. Las nuevas instalaciones proporcionan un espacio destinado a los niños y sus familias.








 
 


ASISTENCIA INFANTIL


75 niños
Cada día, el personal médico y de enfermería del hospital de Yirol atiende a 75 niños aproximadamente.

138.000 niños
En 2015, más de 138.000 niños en Sudán del Sur fueron hospitalizados para recibir tratamiento contra la malnutrición aguda grave (UNICEF).
 
120 bebés
Aproximadamente 120 bebés nacen en el hospital de Yirol cada mes.










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La familia de este niño lo trajo a pie al hospital. Padecía malaria aguda y estaba gravemente enfermo cuando llegó. Su madre permaneció a su lado sin descanso y pasó varias noches en el hospital con otros miembros de su familia.

Cuando Mary Lau llegó, el niño todavía se encontraba débil y adormilado, pero era capaz de tomar líquidos por sí mismo. Entre sus rondas, Mary Lau le proporcionaba una bebida azucarada, un pequeño gesto de simpatía con él y con su madre.


«Si los niños malnutridos contraen una enfermedad, las consecuencias pueden ser extremadamente graves».​​

«Las enfermedades más comunes que solemos tratar son la malaria y la anemia asociada con la malaria, además de la neumonía. Hace dos semanas también tuvimos un caso de sarampión, aunque los casos más frecuentes son de malaria y neumonía. También hay muchos niños que llegan con diarrea acuosa aguda».
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ASISTENCIA PARA EL FUTURO

El hospital cuenta con profesionales médicos y administradores locales e internacionales.

La Dra. Arianna Bartoloni, Directora médica en funciones, pasó seis años en Uganda y Etiopía antes de llegar a Sudán del Sur. 

El hospital cuenta con instalaciones destinadas a la capacitación de futuros profesionales de enfermería y alojamiento para los estudiantes. Mary Lau empezó sus estudios en Rumbek hace unos años, pero ha proseguido su formación en Yirol. ​

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​​​​​«Recibí mi primera capacitación práctica en el hospital de Yirol cuando llegué aquí para continuar mis estudios. Por aquel entonces, no sabía cómo atender en un parto; solo era una auxiliar de enfermería. Pero [nada más llegar] asistimos a 15 nacimientos que llevó a cabo una enfermera certificada».


Cuando UNOPS visitó el hospital, había siete estudiantes matriculados en el curso para profesionales de enfermería certificados. Todos ellos son de Yirol y actualmente residen en las instalaciones destinadas al alojamiento en el área del hospital, que constituyen una de las nuevas ampliaciones del proyecto de rehabilitación del recinto.

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VUELTA A CASA

Después de su turno de ocho horas, Mary Lau emprende su camino a casa, que se encuentra a 15 minutos a pie. Vive con sus dos hijos en una casa tukul tradicional construida con ladrillos de barro y un tejado de paja. De vuelta a casa, compra comida en las tiendas locales.

Yirol tiene una población de cerca de 12.000 habitantes, pero el hospital atiende a una comunidad más amplia de 250.000 personas aproximadamente.

Aunque la ciudad se ha librado en gran medida de la violencia política y no ha recibido muchos desplazados internos a diario, el hospital atiende de dos a cinco pacientes cada semana con heridas producidas por disparos.

La mayoría de las tribus de la región se dedican a la ganadería, y la violencia y el robo de ganado han aumentado debido a la inestabilidad de las zonas cercanas.


 
 


Mary Lau con sus dos hijos en casa.

Su marido vive y trabaja en Uganda para poder subsistir. A pesar de que a Mary Lau le gustaría que su familia estuviese reunida, se alegra de estar en Yirol y poder trabajar para su comunidad, donde la consideran toda una celebridad local. A menudo, los habitantes de la ciudad se dirigen a ella como “doctora” cuando va de camino a casa.


​​​​​«Quiero que mis hijos estudien aún más que yo. Me gustaría que terminasen la universidad antes de alcanzar mi edad. Quiero verlos felices en el futuro».

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¿Quién hace posible el trabajo de Mary Lau?

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Gracias a la financiación de Cooperación Italiana para el Desarrollo, UNOPS rehabilitó los centros médicos, de maternidad y de pediatría del hospital, además de la farmacia y la oficina del Departamento de salud del condado.

UNOPS llevó a cabo la construcción del alojamiento para estudiantes y las galerías que atraviesan el recinto del hospital.

UNOPS adquirió todo el mobiliario y el equipo médico.

La ONG italiana Medici con l’Africa CUAMM, en colaboración con el Ministerio de Salud de Sudán del Sur, adquiere medicamentos y suministros para el hospital, con el apoyo de los gobiernos donantes y las organizaciones de ayuda humanitaria. CUAMM también dotó de personal al hospital.


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