UNOPS

25/11/2016

Una vida plena y saludable para todos en Myanmar

Acceder a atención sanitaria en las áreas rurales de Myanmar no es tarea fácil. Sin embargo, ahora es más sencillo para la población obtener los servicios que necesita gracias a 82 nuevos centros de salud rurales.

En las áreas remotas del país, las condiciones deficientes de las carreteras, los cursos de agua inaccesibles y los costos de transporte elevados impiden a mucha gente el acceso a la asistencia sanitaria. Aquellos que consiguen acceder a las instalaciones médicas se encuentran a menudo con servicios que no cumplen con los estándares.

«Una mujer embarazada en esta zona no es capaz de dedicar tiempo a cuidar de su salud porque debe trabajar duro para ganar dinero», describió Daw Ei Ei Than, una matrona local. «Solo podrá acceder a buenos cuidados si dispone de los medios para desplazarse hasta la ciudad».

Este problema contribuye a la muerte de alrededor de 2.400 mujeres embarazadas y 70.000 niños cada año.


«En nuestra aldea, han muerto niños innecesariamente porque no recibieron atención sanitaria a tiempo. Los conocimientos que se tienen sobre cuestiones de salud son escasos y la gente puede ser reticente a acudir al hospital, el cual se encuentra muy alejado», explicó sobre dicho problema Ko San Lwin, miembro de una pequeña comunidad en la región de Magway.


Los centros de salud en zonas rurales y subrurales proporcionan atención primaria en estas áreas de Myanmar. El Ministerio de Salud y Deportes colaboró con el Fondo para los Tres Objetivos de Desarrollo del Milenio (3 ODM) para construir 82 nuevos centros para 2017, los cuales estarán situados en zonas remotas o de difícil acceso.  ​

Las instalaciones se están construyendo para que sean capaces de resistir catástrofes naturales graves como terremotos o inundaciones. Los centros contarán con paneles solares para ayudar a garantizar que la electricidad esté disponible cuando la gente más la necesite. Además, recurrir a trabajadores de la zona y emplear materiales de construcción de procedencia local ayudará a que los costos de mantenimiento sean menores.


Además de la accesibilidad y la calidad de las instalaciones, las comunidades informan sobre el gran desafío que supone encontrar a suficiente personal sanitario para trabajar en los centros. Estos trabajadores médicos se enfrentan al mismo problema que los pacientes: las duras condiciones del desplazamiento y la falta de transporte les impide acudir regularmente a las instalaciones. Por ello, los nuevos centros contarán con alojamiento para solucionar el problema.

«Disponer de alojamiento para el personal de enfermería en el nuevo centro significa que podemos trabajar con más comodidad, dedicarnos por completo a nuestros pacientes y poder atenderles cuando nos necesiten», explicó Daw Chan Chan Aye, una matrona local.


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El personal médico local capacitado se alojará en estas instalaciones para garantizar su disponibilidad. Los centros de salud en zonas rurales contarán con cinco empleados y atenderán hasta a 50 pacientes al día. Por otro lado, los centros subrurales contarán con dos empleados y atenderán a unos 30 pacientes al día.


Para la matrona Daw Ei Ei Han, además de la prestación de servicios sanitarios, la información que se ofrece en los centros puede suponer una gran diferencia para la población de su comunidad: «Podremos trabajar de cerca con la comunidad para transmitir una mayor cantidad de información en materia de salud y la población podrá acudir en persona al centro o llamar por teléfono para hablar sobre sus problemas médicos».

Los centros también contarán con salas de análisis y de asesoramiento para apoyar a aquellos con VIH.​

Información sobre el proyecto​

Antes de construir las instalaciones, UNOPS desarrolló junto con el Ministerio de Salud y Deportes tres tipos de diseños para los centros de salud en zonas rurales, los situados en zonas subrurales y aquellos en zonas rurales que fuesen a ser reformados. El Ministerio estandarizó entonces los diseños para que pudieran usarse ampliamente, incluyendo variaciones de acuerdo a las diferentes condiciones geológicas y topográficas del país, como en el caso de deltas, llanuras, montañas y litorales.​

​​El progreso de las obras en cada emplazamiento se supervisa y evalúa regularmente para comprobar la garantía de calidad, la salud, la seguridad y los aspectos ambientales de la construcción. A lo largo de todo el proceso, la participación de la comunidad se convierte en una prioridad para contar con una mejor comprensión de las necesidades locales y para promover una mayor titularidad del producto final entre la comunidad. ​

Para garantizar el mantenimiento y la sostenibilidad de las instalaciones, se preparó un manual de operaciones que se entregó al Ministerio de Salud y Deportes.​


Información sobre el Fondo para los Tres Objetivos de Desarrollo del Milenio (3 ODM) ​

El fondo 3 ODM gestionado por UNOPS es el mayor fondo para el desarrollo en cuestiones relativas a la salud en Myanmar. Desempeña un papel significativo y oportuno a nivel nacional en lo que respecta a la mejora de la salud materna, neonatal e infantil y a la lucha contra el VIH, el SIDA, la tuberculosis y la malaria.​

En colaboración con el Gobierno de Myanmar y otros asociados, el fondo 3 ODM refuerza el sistema nacional de salud a todos los niveles. Su objetivo específico consiste en ampliar el acceso a los servicios sanitarios de calidad entre la población más pobre y vulnerable. ​

El fondo 3 ODM promueve el uso eficiente y efectivo de los fondos para el desarrollo gracias a las contribuciones de siete donantes bilaterales (Australia, Dinamarca, los Estados Unidos de América, Reino Unido, Suecia, Suiza y la Unión Europea). Asimismo, apoya al sector sanitario en Myanmar con más de 279 millones USD en el período comprendido entre 2012 y 2017.