UNOPS

09/05/2016

Un futuro para los ingenieros más jóvenes de Afganistán

Ameenullah Amiri, cuyo padre fue encarcelado durante el régimen talibán por pertenecer al grupo étnico hazara, se enfrentó a dificultades para acceder a la educación cuando era niño. Pero nunca se dio por vencido y ahora es un ingeniero cualificado.

Fue uno de los estudiantes de las primeras promociones de ingeniería civil en recibir formación sobre desarrollo de la capacidad como parte de un proyecto de construcción de carreteras rurales financiado por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ASDI) e implementado por UNOPS.

La formación, de dos meses de duración, es la primera de este tipo que se imparte en el norte de Afganistán y tiene un enfoque práctico que supone una ventaja para los graduados a la hora de acceder al mercado laboral. Una tercera parte de los 139 estudiantes de ingeniería que completaron el curso trabajan ahora para entidades gubernamentales, ONG y contratistas privados.

​​«El plan de estudios de la ingeniería no contiene muchas asignaturas relacionadas con las carreteras, de modo que la formación de UNOPS me dio la confianza que necesitaba para presentarme como ingeniero civil cuando me gradué», declaró Ameenullah.

El joven de 24 años, que obtuvo la nota más alta de su clase en la tesis, afirmó que la mayoría de los estudiantes consideraban que debían centrarse en asignaturas puramente técnicas. Sin embargo, Ameenullah pronto se dio cuenta de que las habilidades lingüísticas, analíticas e interpersonales son igualmente importantes.

«Durante los dos primeros años me esforzaba en memorizar fragmentos de libros de texto publicados hace 20 años. Era el número uno de mi clase, pero eso no es de gran ayuda en Afganistán. Entonces me di cuenta de que necesitaba muchas otras habilidades para conseguir un empleo», añadió.

Por ejemplo, Ameenullah cree que aprender inglés le ayudó a ser seleccionado para firmar un contrato de dos meses como técnico en un proyecto de UNOPS mientras terminaba de escribir su tesis.

Esta experiencia en el lugar de trabajo unida a la formación sobre desarrollo de la capacidad impresionó a los encargados de la contratación de una compañía australiana de ingeniería que entrevistó a recién graduados el día en que Ameenullah defendió su tesis.

«No es casualidad que tres de los cuatro graduados que fuimos seleccionados para los puestos hubiésemos completado la formación de UNOPS», argumentó.

El siguiente objetivo de Ameenullah consiste en cursar una maestría en ingeniería de estructuras, tras la que le gustaría transmitir sus conocimientos en diseño a una nueva generación de ingenieros civiles en Afganistán.

«Al mirar atrás, a veces pienso que la suerte me ha traído hoy aquí, pero en realidad esto ha sido gracias a muchísimo esfuerzo y una pizca de suerte», reconoció.

El programa de formación, que forma parte del Proyecto de mejora del acceso a las zonas rurales en el norte de Afganistán, se centra en las carreteras y los enfoques prácticos de la ingeniería que no están incluidos en los programas de formación de las universidades locales.

​Entre las materias que se imparten se incluyen la construcción y el mantenimiento de carreteras, topografía, ensayo de muestras y materiales y gestión de bases de datos de carreteras.

Los estudiantes que cumplen los requisitos son preseleccionados en consulta con las universidades en el norte de la región y se someten a un riguroso proceso de selección antes de ser aceptados en el curso.