UNOPS

05/10/2017

Sus escuelas se derrumbaron, pero sus sueños siguen intactos

En abril de 2015, cuando un terremoto de magnitud 7,8 golpeó Nepal, la tierra tembló con tal violencia que cambió la vida de millones de personas.

Una vez que el polvo se asentó, la devastación fue evidente. Fallecieron más de 8.000 personas y más de un millón de casas fueron destruidas o sufrieron graves daños.

En 31 distritos del país, los restos de 7.200 escuelas yacen entre los escombros. Las paredes, las puertas y el mobiliario que proporcionaban a miles de niños nepaleses un lugar donde aprender se perdieron debido a esta catástrofe. ​​

 

Afortunadamente, estos jóvenes, que tanto tiempo pasaban en la escuela, pudieron salvar sus vidas. 

«Sobrevivimos al desastre porque era sábado y no había clase. Si hubiera ocurrido otro día, la situación habría sido terrible», explicó Hari, Director de la escuela primaria Saraswati, en el distrito de Gorkha. ​

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Krishna fue uno de los muchos estudiantes afectados de la escuela de Hari. Con 15 años y necesidades especiales, era un poco mayor que el resto de sus compañeros. Incapaz de escribir con las manos, tal era su dedicación a los estudios, a los juegos y al desarrollo de su creatividad artística que Krishna aprendió por sí mismo a hacerlo con los dedos de los pies.

Cuando su escuela sufrió daños debido al terremoto, Krishna, como miles de estudiantes, vio interrumpida su formación mientras las autoridades decidían cuál era la mejor forma de hacer frente a tal destrucción. ​



 

Como solución provisional, se construyeron centros temporales de aprendizaje con bambú para que los niños pudieran continuar con sus estudios. No obstante, estudiar en uno de estos centros presenta numerosas dificultades. La accesibilidad a las instalaciones es limitada para niños como Krishna y el ruido se propaga con facilidad entre las finas paredes de las aulas, interrumpiendo las clases y la concentración de los alumnos. Además, los estudiantes tienen que sentarse en suelos instalados de forma temporal y las paredes no están impermeabilizadas. 

 «Si va a llover o a hacer viento, mandamos a los niños de vuelta a casa», explicó Hari. ​

Esto evidentemente significa que se pierden más días de escuela. 

Padres como Ram, que viven en el distrito de Gorkha, quieren enviar a sus hijos a la escuela para garantizarles un buen futuro. Aun así, no pueden evitar preocuparse por el estado de los centros temporales de aprendizaje. «Nuestros hijos están aprendiendo a leer en unas condiciones terribles», afirmó Ram.



Él y muchos otros padres quieren que sus hijos puedan acceder a mejores instalaciones para que tengan la oportunidad de recibir una formación adecuada en un entorno seguro. ​

Las autoridades y comunidades locales estaban dispuestas a reconstruir las instalaciones y dejarlas mejor de lo que estaban. 

Eso es exactamente lo que World Vision International Nepal y UNOPS están comprometidos a hacer en los distritos de Gorkha y Sindhupalchowk gracias al asesoramiento y al respaldo de las autoridades gubernamentales. Las nuevas escuelas estarán impermeabilizadas, serán resistentes a los terremotos y serán completamente accesibles para los estudiantes como Krishna. Además, estarán diseñadas para que los costos operacionales y de mantenimiento sean menores. ​



Las comunidades de estos distritos están comprometidas a ayudar en todo lo que puedan.

«Estamos encantados de saber que se construirá una nueva escuela pronto», declaró Ram. «Como comunidad, estamos dispuestos a ayudar en su construcción si fuese necesario». Ram espera que Saurav, su hijo de cinco años, tenga un futuro prometedor. ​


Información sobre el proyecto ​

La construcción de escuelas en Nepal constituye la primera iniciativa que se lleva a cabo en el marco de la asociación entre World Vision International Nepal y UNOPS, iniciada en 2015. Con este proyecto se construirán tres escuelas en dos distritos: Gorkha y Sindhupalchowk. 

UNOPS ha trabajado con un estudio de arquitectura basado en Katmandú para finalizar los diseños, que han sido aprobados por el Ministerio de Educación y el Ministerio de Desarrollo Urbano del país. 

El proyecto, valorado en 1,04 millones USD, está financiado por World Vision International Nepal. UNOPS está implementando todas las actividades en colaboración con las autoridades locales. Además, se está desarrollando la capacidad local, a la cual se recurre durante todo el proyecto. ​