UNOPS

16/04/2013

UNOPS se traslada a una sede “verde”

COPENHAGUE – Paneles solares, depósitos de agua de lluvia y un sistema de refrigeración con agua de mar son algunas de las características del edificio “verde” que alberga la nueva sede de UNOPS y que ha recibido un premio recientemente.

UNOPS acaba de mudarse al nuevo edificio, que se encuentra en una “isla” construida especialmente para nosotros. El edificio pertenece al nuevo complejo de la Ciudad de las Naciones Unidas, que supondrá una ubicación centralizada de todas las organizaciones de las Naciones Unidas con sede en Copenhague, con el propósito de promover una mayor colaboración entre los distintos organismos.

Una vez que esté terminado, el complejo acogerá a más de 1.000 empleados de siete organizaciones del sistema de las Naciones Unidas: el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Mundial de la Salud, ONU-Mujeres y UNOPS.

Como prueba del compromiso de las Naciones Unidas a favor de la sostenibilidad del medio ambiente en el lugar de trabajo, el nuevo edificio cuenta con una serie de características ecológicas y ecoenergéticas que controlan la cantidad de energía empleada en aumentar o disminuir la temperatura dentro del edificio, la luz y la ventilación. Por ejemplo, más de 1.400 paneles solares cubren todo el tejado de la Ciudad de las Naciones Unidas para apoyar el objetivo de generar energía renovable, a la vez que el agua del mar se bombea al sótano para su uso en el sistema de refrigeración del edificio.

Estas medidas han permitido reducir en más de un 55% el consumo de energía estimado, lo que ha supuesto que el edificio ganara el prestigioso premio GreenBuilding para Nuevos Edificios en 2012 concedido por la Comisión Europea.

Del mismo modo, el edificio ha recibido el mayor número de puntos dada su eficiencia energética en el sistema de calificación del Líder en Eficiencia Energética y Diseño Sostenible (LEED), lo que lo sitúa en el camino adecuado para alcanzar la categoría platino de LEED una vez que se haya terminado el edificio.

El agua empleada en aseos, cocinas y duchas también se ha reducido en más de un 60% gracias a la instalación de grifos e inodoros de bajo consumo y a la reutilización del agua de lluvia. Se calcula que la Ciudad de las Naciones Unidas recogerá una media anual de casi tres millones de litros de agua de lluvia, cantidad casi suficiente para llenar las cisternas de los inodoros del edificio durante un año.

A fin de reducir la contaminación producida por el transporte, la Ciudad de las Naciones Unidas anima a sus empleados a ir en bicicleta al trabajo. Hay disponibles más de 680 estacionamientos para bicicletas, así como duchas y vestuarios.

La Ciudad de las Naciones Unidas es parte de un plan mayor de desarrollo urbano para el Puerto Franco de Copenhague, donde se localiza el complejo. El plan incluye edificios residenciales y comerciales, un aparcamiento y dos torres conectadas por un puente de 20 metros para bicicletas y peatones.