UNOPS

25/04/2016

Un rayo de esperanza en Nepal

«Mi vida ha sido muy triste y fría, pero sé que todo mejorará». – Yama Tamang, superviviente del terremoto de Nepal

Yama Tamang, una mujer de 54 años miembro del Comité de desarrollo de aldeas de Boch, en el distrito de Dolakha (Nepal), se encontraba participando en un programa cultural el 25 de abril de 2015 cuando se produjo el terremoto que la sepultó bajo un montón de escombros. El seísmo, el peor que se ha producido en Nepal desde 1934, acabó con la vida de 9.000 personas y destruyó cerca de 700.000 hogares.

Tras pasar dos meses en el hospital, Yama volvió a su aldea, donde se encontró con una pila de escombros en el lugar donde solía estar su casa. A pesar de que consiguió escapar con vida del terremoto, perdió su hogar y todas sus pertenencias.

Después del terremoto, el Gobierno de Nepal proporcionó una pequeña ayuda económica a las víctimas en un esfuerzo por paliar el sufrimiento de los afectados. Pero el nombre de Yama, como el de muchas otras víctimas, no se encontraba en la lista oficial de personas afectadas por el seísmo. Ella todavía se encontraba en el hospital cuando el Gobierno elaboró un registro con los nombres de las víctimas y distribuyó la cantidad inicial de los fondos de socorro. Sin esa ayuda, Yama no pudo construir un refugio temporal para protegerse mientras esperaba asistencia para reconstruir su casa. 
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Debido a las discrepancias en el número de víctimas del terremoto y a la dificultad para distribuir los fondos de socorro por los daños sufridos en las propiedades e infraestructuras, el Gobierno decidió elaborar un nuevo censo. En Dolakha, el distrito donde vive Yama, el Banco Mundial está prestando apoyo al Gobierno de Nepal y a la Oficina Central de Estadística, con la ayuda de UNOPS como agente logístico y operacional, para implementar el censo e identificar a las familias afectadas.
 
El 3 de enero de 2016 se empezó a recopilar información para el nuevo censo, lo que supuso un rayo de esperanza para Yama y para las otras víctimas del terremoto que no estaban registradas.

«Mi vida ha sido muy triste y fría, pero sé que todo mejorará», explica Yama mientras espera la visita de los responsables de la elaboración del censo.      
           
La Oficina Central de Estadística, con el apoyo de UNOPS, ha enviado a más de 1.500 equipos de ingenieros y movilizadores sociales para que recopilen información en 11 áreas afectadas por el terremoto. La elaboración del censo se está llevando a cabo bajo la autoridad de la Comisión Nacional de Planificación y en colaboración con el Ministerio de Asuntos Federales y Desarrollo Local y el Ministerio de Desarrollo Urbano.