UNOPS

GUERRAS OLVIDADAS
Sudán del Sur se muere mientras espera la paz

COMPARTIR: Facebook LinkedIn Twitter Print Email

​Mientras centramos la mayoría de nuestra atención en los que huyen de la violencia y la persecución en Oriente Medio, la actual crisis de refugiados en Sudán del Sur ha caído en el olvido. 

Más de seis millones de personas necesitan urgentemente asistencia humanitaria en Sudán del Sur, que cuenta con 1,66 millones de desplazados internos. Un acuerdo de paz firmado en 2015 aún no se ha implementado. 

En el norte, decenas de miles de personas del vecino Sudán prosiguen su huida de las luchas entre las Fuerzas Armadas de Sudán y el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte.

Desde 2005, UNOPS trabaja con las autoridades nacionales de la región construyendo escuelas, clínicas y carreteras. El país necesita infraestructura adicional, especialmente carreteras, puertos operativos, escuelas y hospitales, pero poco se puede hacer si la paz sigue postergándose y continúan las luchas.





1,66 millones

de desplazados internos

 ​​​​



En 2014, Zainab Bashir, que entonces tenía 28 años, cruzó la frontera de Sudán del Sur a pie. Sus hijos la acompañaron en el camino.

Poco después llegaron al campamento de refugiados de Ajuong Thok, en el que viven más de 33.000 refugiados sudaneses. Ahora la familia vive en un refugio de ladrillos de barro con una zona cubierta por una lona, donde los niños pasan la mayoría de su tiempo. 


​​​
Estaba embarazada cuando me fui de las montañas. Vine de Al-Nuba con mis siete hijos: cuatro niñas y tres niños. La guerra nos hizo venir aquí». ​


 ​​​REFUGIO


Cerca del 90% de los nuevos refugiados que llegan al campamento son mujeres y niños. Muchos hombres se quedan atrás para luchar o proteger el hogar de la familia. Un tercio de la población total de refugiados en Sudán del Sur son niños en edad escolar. Zainab dio a luz a Sihsa, su hija menor, en Ajuong Thok.





Hice los ladrillos de esta casa. Preparé el desayuno e invité a almorzar a algunas personas que me ayudaron a construir la casa con los ladrillos. Enseguida me ayudaron porque estaba embarazada».

​​​
Las mujeres se enfrentan a muchas dificultades aquí. Nuestros maridos no pueden ayudarnos a arreglar nuestras casas. En la temporada de lluvias, el agua que cae del techo inunda la cocina. Mi marido y yo nos separamos por culpa de la guerra. La gente está cansada de huir todo el tiempo. No tenemos una vida estable». ​​​







 ​​​ROPA

 


Es evidente que la vida aquí es muy dura. Pero en las contadas ocasiones en que se reparten bienes, las sonrisas iluminan los rostros de toda la familia. No todo lo que se reparte de la colecta de ropa es apropiado para el calor abrasador o para los seis meses que dura la temporada de lluvias en Sudán del Sur. Sin embargo, la ropa nueva conlleva un cambio positivo en la rutina del campamento. ​



​​​​

 ​​​AGUA Y ALIMENTOS

Un total de 3,9 millones de personas (casi una de cada tres en Sudán del Sur) viven en un estado grave de inseguridad alimentaria y se estima que 3,6 millones sufren "estrés alimentario". La familia de Zainab, como las más de 10.000 familias del campamento, subsiste gracias al suministro de alimentos. El año pasado, las raciones de alimentos descendieron en un 30% en Ajuong Thok debido a los recortes en la financiación internacional.

Muada, de 12 años, normalmente va a buscar agua para su familia a uno de los 315 puntos de suministro de agua del campamento. Tienen que preparar la cena antes de que caiga la noche porque la familia no tiene acceso a electricidad.





Zainab prepara pan y cocina harina de maíz, los alimentos básicos de la dieta de muchos residentes.



​​​
A los niños les gusta traer agua a casa cuando vuelven de la escuela. Se dan un baño con parte del agua y siguen estudiando mientras yo preparo la comida con la otra parte».​​



 ​​​DESEOS DE PAZ


A pesar de las adversidades, Zainab alberga la esperanza de que un día volverán a su hogar.

​​​
Me gustaría que mis hijos crecieran para convertirse en doctores, ingenieros o profesores. Quiero que sean responsables y que lleguen lejos en la vida». ​​​​

​​​
​​​

​​​
Rezo a Dios para que traiga la paz a mi región y que así mi gente pueda volver a su país y nuestros hijos se puedan asentar». ​

​​​

​​
¿Quién ayuda a Zainab?

 La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) gestiona el campamento de refugiados de Ajuong Thok.

 Gestión del campamento y los refugios: ACNUR, Consejo Danés para los Refugiados

 Alimentos: Programa Mundial de Alimentos, Samaritan’s Purse

 Nutrición: Acción Humanitaria Africana

 Medios de vida: Action Africa Help International, Comité Internacional de Rescate

 Educación: Federación Luterana Mundial

 Colecta de ropa: Iglesia de los santos de los últimos días

 Espacios y programas de aprendizaje adaptados a los niños: UNICEF, Federación Luterana Mundial

 Infraestructura de carreteras y escuelas: UNOPS

Asociados que nos apoyan: Acción Humanitaria Africana; Action Africa Help International; la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo (IGAD); CARE; el Comité Internacional de Rescate; la Federación Luterana Mundial; el Fondo Comunitario Común; ONUSIDA; UNICEF; la Unión Europea y los Gobiernos de Alemania, Canadá, Dinamarca, España, los Estados Unidos de América, Francia, Italia, Japón, los Países Bajos, la República de Corea, la Santa Sede y Suiza.


Fotografías: UNOPS/John Rae