UNOPS

16/01/2015

Mujeres afganas más independientes gracias al cuidado del ganado y al hilado de lana

MAZAR-E-SHARIF – Todo el mundo conoce la pequeña lechería dirigida por diez mujeres emprendedoras donde se produce leche fresca en el norte de Afganistán.

Todas las mañanas a las 8 a. m., las mujeres de la aldea de Deh Naw, en la provincia de Balkh, se ocupan de sus ocho vacas. Empezaron su negocio con cuatro reses y el próximo año esperan aumentar su número a doce.

Las vacas producen unos 80 litros de leche al día que las mujeres guardan para hacer nata, mantequilla, yogur y queso.

Enjillah Alimyar, la jefa shura, es decir, la líder de la comunidad, nos dijo que empiezan a tener clientes habituales para comprar sus productos lácteos directamente de su origen. 

«En el mercado engañan a los clientes ya que diluyen con agua la leche que venden. Nuestra leche es auténtica», afirmó la Sra. Alimyar.

La iniciativa forma parte de nuestros 32 proyectos de género en el marco de un programa más amplio para mejorar el acceso de las comunidades rurales a los mercados en cuatro provincias del norte de Afganistán.

Financiados por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ASDI) y apoyados por UNOPS, estos negocios de pequeña escala están creando trabajos para las mujeres en los ámbitos de la sastrería y el bordado, el tejido de cestas de alambre para la construcción, el punto, la panadería, el hilado de lana y la cría de ganado y aves de corral.

«Lo más importante es que estos proyectos los están implementando las comunidades por sí mismas, desde la planificación de la iniciativa hasta la presentación de la propuesta y la realización del trabajo propiamente dicho», afirmó el Ingeniero Regional de UNOPS, Noorullah Hakimy.

«Al animar a las comunidades a tomar la iniciativa, estamos creando un sentido más amplio de titularidad entre las poblaciones locales y estamos empoderando a las mujeres para que sean más independientes al generar más ingresos para sus familias», continuó.

Tras recibir capacitación de UNOPS sobre cómo vender sus productos agrícolas en el bazar local, las mujeres de la lechería obtienen unos beneficios de 50 USD a la semana, que es una cantidad significativa en su aldea remota.

 

Mientras tanto, en el centro de distrito de Dawlatabad, la comunidad está construyendo unos aseos para hombres y mujeres cerca de donde se encuentra el bazar local, que atrae a multitudes de 10.000 personas dos veces a la semana.

«Antes, la gente solía orinar en lugares abiertos, lo cual no era muy educado o higiénico. Estas nuevas instalaciones serán muy útiles para nuestra comunidad», comentó el shura adjunto, Mohammad Saboor.

Los aseos, que contarán con un tanque de agua y una bomba solar para la iluminación, serán especialmente importantes para las mujeres procedentes de 56 aldeas vecinas que no tenían aseos disponibles en los días de mercado.

En la aldea de Shahab Turkmania, las 20 mujeres que solían trabajar en la granja almacenando madera y cuidando de los cultivos se dedican ahora a hilar lana para comprar aceite, arroz, libros de texto y otros productos necesarios para sus familias.

«Están muy felices de poder trabajar dentro, especialmente ahora que empieza a hacer frío y los días son cada vez más cortos», comentó el shura Ajamal Murdi.

 

«Las vidas de estas mujeres han experimentado muchos cambios. Tienen una reunión semanal para hablar sobre los derechos de las mujeres y otros temas. Todas las mujeres de aquí están muy contentas con el proyecto de UNOPS y la ASDI», añadió.

UNOPS está construyendo y rehabilitando 683 kilómetros de carreteras y unos 20 puentes en el marco del Proyecto de mejora del acceso a las zonas rurales financiado por la ASDI y que comenzó en 2007. Al hacer que las comunidades rurales estén mejor conectadas, el proyecto tiene como objetivo reducir las desigualdades regionales, apoyar el crecimiento equitativo y mejorar los estándares de vida de los afganos en el norte del país.