UNOPS

Empoderamiento de las niñas mediante la mejora de la educación en Sudán del Sur

Un proyecto ha contribuido a reducir hasta un 39% el índice de abandono escolar de las niñas en las comunidades locales de Sudán del Sur.

«Al educar a una niña, educamos a la nación».

Kongor Deng Kongor
Director General del Ministerio de Educación del estado de Lagos

El país tiene uno de los índices más bajos de finalización de la educación primaria del mundo. A menudo, muchos niños no asisten a clase o abandonan la escuela por enfermedad, hambre, falta de material escolar, trabajo remunerado o en el hogar y condiciones inseguras. Las niñas se enfrentan a los obstáculos más desafiantes para asistir a la escuela de manera regular, como el matrimonio a una edad temprana, entre otros. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, solo un 6% de las niñas de Sudán del Sur finaliza la escuela primaria.

Un proyecto financiado por Italia en los estados de Lagos y Equatoria Oriental está trabajando por cambiar esta situación mediante la construcción y renovación de escuelas, la formación de profesores y trabajadores locales y la sensibilización y participación de las comunidades.

El proyecto, gestionado por UNOPS, está beneficiando a 13.500 alumnos

Infraestructura y adquisiciones

¿SABÍA QUE…?

El 17% de las chicas de los estados de Lagos y Equatoria Oriental no van a clase debido a la menstruación y a la falta de toallas sanitarias básicas.

UNOPS ha gestionado con éxito la construcción y equipamiento de 12 escuelas y ha renovado dos más, ayudando a crear un entorno de aprendizaje seguro y limpio para los niños y los profesores. Asimismo, se han construido instalaciones de agua y saneamiento, incluyendo pozos para proporcionar a los niños agua fresca y potable. Se han construido aseos separados para niñas y niños, ya que una de las razones por las que las niñas no van a la escuela es por tener que compartir baño. UNOPS también ha proporcionado el material didáctico necesario.

Como muchas familias de la región no tienen seguridad alimentaria, se han creado huertos en los terrenos disponibles junto a las escuelas y continúan
proporcionando comidas a alumnos y profesores, además de ingresos adicionales.

Movilización de las comunidades locales

La participación de las comunidades ha estado presente a lo largo del proyecto para asegurar que se ofrecieran los resultados a largo plazo más positivos.

Se contrató y formó a los trabajadores locales en la construcción y mantenimiento de las instalaciones y cien profesores recibieron formación sobre métodos de enseñanza adaptados a los niños.

El diálogo permanente ha sido esencial para entender y abordar los problemas de la comunidad, de tal forma que se garantizara la titularidad de la comunidad y se fomentara el entusiasmo por las actividades.

Por ejemplo, las madres locales han recibido formación en la producción de toallas sanitarias que se proporcionan a las chicas de forma gratuita o a un costo reducido. Estas madres han transmitido sus conocimientos a otras madres y niñas, formando grandes grupos con la capacitación necesaria para fabricar este producto. Otro factor clave para que las niñas asistan a la escuela es el acceso a productos de higiene asequibles ya que, en caso contrario, permanecen en casa durante la menstruación y en seguida se quedarán atrás.

Otro aspecto destacado del proyecto ha sido la publicación de la revista SHE, que anima a las chicas a asumir papeles de liderazgo. Aparte de los libros de texto, esta revista es el material de lectura más utilizado por las niñas en los emplazamientos de los proyectos.

Además, las escuelas cuentan con grupos para niñas, asociaciones de padres y profesores, sesiones de formación sobre la igualdad entre los géneros y talleres sobre salud e higiene para madres y alumnas.

Ver el vídeo: «Educar a una chica es educar a la nación»

Resultados positivos

 El proyecto ha ayudado a reducir el número de niñas que abandonan la escuela antes de octavo curso hasta un 39% en las zonas beneficiarias y la asistencia escolar general ha aumentado en más de un 30%. Ahora, los alumnos de los estados de Lagos y Equatoria Oriental pueden acceder a instalaciones reformadas y los padres se muestran más dispuestos a mandar a sus hijos a la escuela.

Además, las asociaciones de padres y profesores se han fortalecido y defienden de manera más activa la educación de los alumnos, ayudando a convencer a los padres para que pospongan los matrimonios de sus hijas hasta después de que finalicen la escuela secundaria.

Angelina, de 14 años, ha cuidado de sus cinco hermanos desde que tenía siete años. Actualmente es una de las estudiantes beneficiarias del proyecto. «Estoy muy orgullosa de mi escuela», dijo. «Quiero terminar mis estudios y convertirme en médico».

Kongor Deng Kongor, Director General del Ministerio de Educación del estado de Lagos, declaró: «En este estado, la mayoría de la población joven está formada por niñas y necesitamos que esta población reciba educación. Al educar a una niña, educamos a la nación».

Nuestro trabajo