UNOPS

23/10/2014

Más oportunidades para los agricultores de fruta de Marruecos

Una nueva iniciativa proporciona capacitación agrícola a productores de olivas, almendras e higos.

Las comunidades agrícolas de bajos ingresos de Marruecos se revitalizaron gracias al Proyecto de desarrollo de la cadena de valor de olivas, almendras e higos, una iniciativa del Programa de árboles frutales de la Millennium Challenge Corporation (MCC) valorado en 300 millones USD. Este programa es el componente principal del «Pacto con el Reino de Marruecos» de la MCC, dedicado a reducir la pobreza y estimular el crecimiento económico en el país.

A través de su oficina en Túnez, que respalda las operaciones en el norte de África, UNOPS ofreció formación, apoyo y asistencia técnica a la iniciativa, lo que benefició a más de 55.000 agricultores de olivas, almendras e higos en 23 provincias. El proyecto se centró en la creación de un modelo económico rural sostenible a partir del desarrollo de los conocimientos y destrezas de la comunidad, la intensificación de la participación de las mujeres y los jóvenes y la protección del medio ambiente.

Se organizaron más de 4.000 talleres locales para formar a los agricultores en las mejores prácticas agrícolas, incluidos métodos de preparación del terreno, fertilización, almacenamiento y transporte.

Se crearon 80 parcelas de demostración como escuelas agrícolas con el objetivo de transmitir una combinación de conocimientos técnicos y locales. Los árboles tratados con métodos basados en las mejores prácticas, como poda y control antiplagas, se sitúan junto a árboles que no han sido tratados para mostrar de manera clara los beneficios del cultivo adecuado de árboles y ofrecer un entorno apropiado para investigar nuevos métodos de cuidados.

El proyecto también se basó en una metodología «de agricultores a agricultores» mediante la que estos comparten con otros las mejores prácticas que han aprendido. El intercambio de conocimientos y destrezas llega a ámbitos como la organización cooperativa y la gestión financiera, reforzando así la sostenibilidad de la industria local.

El tradicional método de producción de aceite de oliva con antiguas unidades de procesamiento, así como el almacenamiento y transporte en grandes contenedores de plástico, disminuían la calidad y el valor del aceite. El proyecto formó a los productores locales de aceite de oliva en las últimas tecnologías que reducían el tiempo de procesamiento o triturado, lo que a su vez hacía que el tiempo de almacenamiento del producto fuese menor. Como resultado, se preservaba mejor la calidad. Tras haber recibido formación, la Cooperativa de Mansoura, compuesta en su totalidad por mujeres, recibió un premio por producir el aceite de oliva de mejor calidad en la Feria Internacional de Agricultura de Meknes (Marruecos).

No solo se ofreció formación en el cultivo de productos, sino también en su comercialización. Gracias a financiación de la MCC, UNOPS apoyó la creación de más de 400 cooperativas y de grupos de interés económico, conectando así a cooperativas locales con asociaciones profesionales. Las asociaciones ayudan a estas cooperativas a competir mejor en el mercado global y a abordar desafíos económicos.

Un total de 20 grupos de interés económico planificaron la construcción de modernizadas plantas de procesamiento de frutas. Combinadas con formación adicional, estas plantas producirán un aumento del 300% en la producción regional de aceite de oliva.

A partir del proyecto también se desarrolló la asociación Alfiya, una línea de productos de almendras y aceite de oliva en la que los miembros participan en todas las etapas del proceso, desde el cultivo hasta la creación de un nicho en los mercados nacionales e internacionales. Alfiya ha participado en ferias agrícolas en París y Washington y continúa creciendo. 

Fomentar una mayor participación de las mujeres ha permitido a las agricultoras locales desarrollar tanto su independencia económica como su influencia social. Aproximadamente 2.000 mujeres participaron en las actividades de formación y se crearon 69 cooperativas totalmente compuestas por mujeres.

La creación de la Cooperativa de mujeres Taytmatine fue un importante avance en el área del empoderamiento de la mujer. Tras participar en los talleres sobre cultivo de árboles, muchas mujeres expresaron su deseo de crear su propia cooperativa. El proyecto les ayudó en las fases de aprendizaje, organización y aspectos legales y respaldó su candidatura para un programa de financiación de la MCC. Taytmatine fue seleccionada como una de las ocho cooperativas de entre 50 solicitantes y empleó la financiación para crear una unidad que ofrece distintos servicios a otros agricultores.

Asimismo, se generaron más oportunidades para los jóvenes locales, especialmente para los hijos e hijas de los agricultores. En total, 6.800 jóvenes participaron en los talleres organizados en las parcelas de demostración, se crearon 16 cooperativas juveniles y se prevé que se establezcan otras 29. Invertir en la siguiente generación refuerza la capacidad nacional y apoya la sostenibilidad de la industria agrícola de Marruecos.