UNOPS

06/02/2015

Nuevas carreteras en la República Democrática del Congo

En una zona remota de la República Democrática del Congo (RDC), a 1.200 kilómetros de la capital, Kinshasa, la construcción de 12 puentes ha permitido el acceso a los mercados locales, lo que ha beneficiado a unas 340.000 personas.

Estos puentes forman parte de un proyecto de cuatro años de duración que tiene como objetivo revitalizar la producción agrícola en el noroeste del país a través de la construcción y la rehabilitación de puentes y carreteras clave.

El proyecto de 4,2 millones USD, implementado por UNOPS, está financiado por el instrumento de seguridad alimentaria de la Comisión Europea y su objetivo final es mejorar la seguridad alimentaria en la provincia ecuatorial de la RDC.

En la primera etapa del proyecto, UNOPS reconstruyó una carretera clave de 130 kilómetros que conecta las aldeas de Boende y Monkoto, lo que supuso la creación de casi 110.000 días de trabajo remunerado para la población local. Años de guerra y el hundimiento de la economía habían reducido la carretera a un camino, lo que obligó a los agricultores locales a depender de la agricultura de subsistencia. Con una población de más de 340.000 personas, muchas de ellas en granjas aisladas, la zona se ha visto especialmente afectada por la falta de una infraestructura de transportes fiable.

«Es la primera vez en veinte años que hemos visto a un vehículo pasar por nuestra aldea», comentaban atónitos los residentes cuando se terminó la carretera en 2012. Para garantizar resultados de larga duración, UNOPS creó 21 comités de mantenimiento de las carreteras, lo que proporcionó a las autoridades encargadas de las carreteras locales el equipo y conocimiento necesarios para mantener la carretera a largo plazo.

La reapertura de esta carretera redujo diez veces el tiempo de viaje y abarató a la mitad el precio de alimentos básicos locales como el arroz y los cacahuetes. El proyecto también apoyó la creación de una federación de 1.000 agricultores, de los cuales 400 son mujeres, y agrupó 30 organizaciones de agricultores ya existentes.

En la segunda etapa del proceso, que se finalizó en 2014, UNOPS construyó 11 puentes prioritarios para facilitar el acceso donde más se necesitaba y rehabilitó un puente ya existente en la carretera de 130 kilómetros, todo ello en colaboración con las autoridades locales.

La construcción y reconstrucción de la carretera y los puentes no pudo producirse en mejor momento. En agosto de 2014, tres semanas después de que se finalizara el último puente prioritario, se produjo un brote de Ébola (uno distinto al que afecta en estos momentos a África Occidental) en Lokolia, una aldea que se encuentra en la carretera, a unos 60 kilómetros de Boende. Los puentes recién construidos permitieron a los agentes humanitarios ofrecer ayuda de emergencia a la población de Lokolia.

«La carretera y los puentes desempeñaron un papel crucial, ya que el acceso por helicóptero habría sido demasiado complicado dada la situación remota y la dificultad del terreno», explicó Christian Fortier, Jefe de Logística del Programa Mundial de Alimentos en la RDC, encargado de la coordinación del transporte de alimentos y productos no alimentarios de emergencia. El brote, que provocó 49 muertos, se pudo contener y finalizó oficialmente el 15 de noviembre.

Para Baudoin Kakule Ndungo, el Director provincial de la autoridad congolesa de carreteras, «esta carretera es de vital importancia tanto a nivel local como nacional, tal y como muestra la respuesta al brote del Ébola».

Este caso práctico se ha realizado con la asistencia financiera de la Unión Europea. Las opiniones expresadas no reflejan la posición oficial de la Unión Europea.