UNOPS

17/06/2014

Apoyo a la respuesta ante la situación de los refugiados sirios en Jordania

El campamento de Azraq fue construido en una extensión de 15 kilómetros cuadrados en el desierto de Jordania oriental para apoyar la respuesta al flujo constante de refugiados sirios que han llegado al país desde 2011.

Situado a unos 100 kilómetros al este de la capital, Ammán, el campamento de Azraq se abrió en abril de 2014, en un momento en el que Jordania albergaba a cerca de 600.000 refugiados registrados procedentes de Siria.

Con el objetivo de transmitir a los refugiados un sentimiento de comunidad y propiedad, el campamento cuenta con un planteamiento descentralizado que consiste en aldeas de 10.000 a 12.000 habitantes, cada cual con sus propios servicios e instalaciones, junto con parcelas de refugios de menor tamaño para los refugiados de las mismas ciudades sirias. Con esta estructura también se pretende mejorar la seguridad del campamento. Comparado con el campamento de Za'atari (situado a unos 80 kilómetros al noroeste de Azraq), que alberga a cerca de 100.000 sirios y es el segundo campamento de refugiados más grande del mundo, el de Azraq podría ampliar su capacidad hasta 130.000 refugiados sirios si fuera necesario.

Uno de los principales problemas a los que se enfrentaron los refugiados, los organismos humanitarios y el Gobierno fue la inestable situación de seguridad en Za'atari. En 2012 y 2013, el drástico incremento del número de refugiados en el campamento vino acompañado por una mayor frecuencia de incidentes de seguridad graves en Za'atari. Esto puso de relieve la necesidad de las autoridades de Jordania de adquirir capacidades y recursos adicionales para garantizar las condiciones de seguridad tanto de los refugiados como del personal de los servicios humanitarios.

Para complementar el diseño descentralizado del campamento de Azraq, UNOPS, en nombre del Gobierno de Canadá, apoyó al Gobierno de Jordania con la construcción de instalaciones básicas de seguridad y la adquisición de equipos que permitan la provisión de servicios de seguridad esenciales. UNOPS trabajó estrechamente con el Ministerio de Asuntos Exteriores, Comercio y Desarrollo de Canadá y la Dirección de Asuntos de los Refugiados Sirios del Gobierno de Jordania, así como con ACNUR, para asegurar que se tuvieran en cuenta aspectos locales, sociales, culturales y ambientales en el proyecto, de forma que las instalaciones finales fueran las adecuadas para el contexto y los beneficiarios.

En el marco de dicho proyecto, UNOPS implementó y supervisó la construcción de unidades de oficinas y alojamiento, comisarías de policía, comisarías de policía local, caravanas para la policía de la comunidad, aseos y baños, puntos de acceso, puntos de control móviles y cubiertas para dar sombra a las áreas de aparcamiento de vehículos en el campamento de Azraq (inclusive instalaciones separadas para el personal femenino). Asimismo, UNOPS se encargó de la supervisión y la garantía de calidad de las obras, además de la adquisición e instalación de equipos clave, como generadores y sistemas de energía solar.

Uno de los desafíos principales de la ubicación en el desierto del campamento de Azraq es el suministro de energía. Como resultado, la mayoría de la infraestructura del campamento no está actualmente conectada a la red eléctrica y debe alimentarse de fuentes alternativas. UNOPS instaló paneles solares en muchas de las instalaciones que construyó para proporcionar energía a los sistemas de electricidad e iluminación durante las 24 horas del día. Los paneles solares aseguran una fuente de energía sostenible y terminan con la dependencia de generadores que emiten carbono. Se trata de uno de los sistemas aislados de paneles solares más grandes que se han instalado en el país y representa el sólido compromiso de UNOPS para apoyar a sus asociados en la prestación de ayuda y la realización de proyectos de desarrollo sostenibles desde la perspectiva ambiental en todo el mundo.

La infraestructura construida por UNOPS permitirá al Gobierno de Jordania mantener el orden y la seguridad en el campamento, además de velar por los derechos, el respeto y la dignidad de todos los refugiados sirios. Las instalaciones proporcionan unas condiciones de vida adecuadas para el personal de policía y reducen el tiempo de respuesta necesario para tratar asuntos de seguridad en el campamento. A su vez, esto ofrecerá un entorno de acción más seguro para que los agentes humanitarios proporcionen servicios esenciales a la población refugiada.