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Perfiles del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria: Asmahan Alawaisheh

«La parte más dura es ver la cantidad de niños y personas ancianas que viven como refugiados en el campamento Za'atari». - Asmahan Alawaisheh, Ingeniera a pie de obra, Ammán, Jordania (campamento de Za'atari para los refugiados sirios)

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1. ¿A qué asuntos tiene que conceder más prioridad en su día a día en el trabajo?

Además de mis tareas cotidianas, informes y visitas sobre el terreno, siempre surgen cosas que no formaban parte del plan original pero que requieren mi atención inmediata. Trabajar en el campamento de refugiados de Za'atari me exige estar siempre preparada para asumir tareas específicas a la vez que urgentes, además de tener en cuenta asuntos de seguridad y gestionar el programa de trabajo y las expectativas de los clientes.

2. ¿Cuál es la parte más dura de su trabajo? ¿Y cuál la más gratificante?

La parte más dura es ver la cantidad de niños y personas ancianas que viven como refugiados en el campamento Za'atari. Además, dada la situación de seguridad en la que nos encontramos, ir y venir cada día al campamento puede resultar agotador. El cierre impredecible de las puertas puede afectar a la ejecución general del proyecto y añadir más estrés a la hora de respetar los plazos.

La parte más gratificante es ver los frutos de nuestros proyectos, obtener resultados de gran calidad y que todo el mundo esté satisfecho. Me alegro mucho cuando veo que mi trabajo mejora la vida de los refugiados y del personal que les apoya en el campamento.

3. ¿Qué es lo primero que le motivó para trabajar en el ámbito de la asistencia humanitaria?

Mi primer puesto internacional fue en Sudán donde la gente precisaba cubrir urgentemente sus necesidades básicas, especialmente en áreas remotas afectadas por conflictos y en los campamentos para desplazados internos. Esta experiencia me hizo decidirme a continuar ayudando a los que más lo necesitan.

4. ¿Qué es lo más sorprendente/inesperado que le ha ocurrido durante una visita al terreno?

Lo más sorprendente es observar la resiliencia de los refugiados y del personal de los servicios humanitarios que trabaja día a día en el campamento. Aunque las condiciones de vida y trabajo no son ideales, todo el mundo intenta adaptarse a su situación y crear un ambiente mejor y más adecuado a sus necesidades.

5. ¿Qué más cree que deberían hacer las organizaciones y el personal de los servicios humanitarios para seguir mejorando la vida de las personas necesitadas?

Creo que necesitan mejorar su forma de trabajar juntos, coordinar y distribuir las funciones y combinar recursos para hacer que su trabajo sea más eficaz y tenga una mayor capacidad de respuesta que se adapte a las necesidades de los beneficiarios.