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Testimonios: Un circo para mejorar las condiciones de vida en Nicaragua

«Entre todos, se nos ocurrió la idea de “El Circo del agua”. Pensamos que sería una manera única de dirigirse a todos los miembros del público y, al mismo tiempo, sensibilizar y plantear ideas sobre la igualdad entre los géneros, la sostenibilidad y el agua y el saneamiento». - Yolanda Paredes Gaitan (Experta de UNOPS en materia social y ambiental)

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​«Incluir payasos que sensibilicen sobre cuestiones clave no es algo que todos los gestores de proyectos consideran al implementar un programa. No obstante, esto es exactamente lo que Yolanda Paredes Gaitan, gestora de proyectos de UNOPS, decidió hacer para un programa único financiado y desarrollado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE).

El programa, implementado en 260 escuelas y en cinco comunidades, ayudó a reducir la incidencia de las enfermedades que se atribuyen a la falta de agua y saneamiento y, al mismo tiempo, sensibilizó a la población sobre cuestiones relacionadas con la salud.

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El programa contaba con un amplio público objetivo, desde niños de cuatro años hasta adultos de mediana edad. Queríamos sensibilizarlos sobre los problemas del agua y compartir con ellos la importancia de ser guardianes de las cuencas, que son el corazón de los sistemas hídricos. No obstante, dirigirse a grupos tan diferentes es un desafío, ya que queríamos encontrar la forma de hablar con todos ellos utilizando sus propios términos. Asimismo, tuvimos que enfrentarnos a las funciones que se asignan tradicionalmente a cada género en la comunidad.

Entre todos, se nos ocurrió la idea de “El Circo del agua”. Pensamos que sería una manera única de dirigirse a todos los miembros del público y, al mismo tiempo, sensibilizar y plantear ideas sobre la igualdad entre los géneros, la sostenibilidad y el agua y el saneamiento.

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El circo apela a la risa y resulta entretenido, pero también trasmite la importancia de cuestiones relacionadas con el agua y el saneamiento. Cuando trabajamos con la compañía de teatro, nos aseguramos de que la protagonista de la obra fuera una niña, de forma que pudiéramos abordar también cuestiones de género, concretamente, el impacto directo que tienen las soluciones hídricas en las actividades diarias de las mujeres en la comunidad.

La responsabilidad de conseguir agua para el uso doméstico recae principalmente en mujeres y niños. Pueden emplear entre treinta minutos y cuatro horas y media al día para ir a por agua y trasladarla, dependiendo de la topografía, la distancia desde la fuente de agua y el número de miembros de la familia. El acceso al agua potable incrementa el tiempo dedicado al estudio y al desarrollo de nuevas actividades que contribuyen a su empoderamiento y educación.

Una de mis escenas favoritas del circo es la de una niña que está trabajando con su madre y se da cuenta de lo difícil que resultan las tareas diarias cuando no se cuenta con una fuente de agua segura.

El circo está lleno de luz y color, lo que hace que sea muy atractivo para el público, y con todo ello aborda importantes cuestiones con consecuencias reales. Otra parte memorable del circo comienza cuando los payasos aparecen en escena. Se enfadan por la cantidad de basura que hay en el suelo y se niegan a actuar, hasta que una niña surge de entre el público y sale corriendo a la escena para pedirles que se queden. Acuerdan limpiar la ciudad todos juntos y, a lo largo de este camino, aprenden tanto sobre hábitos saludables e higiene como sobre la protección del medio ambiente.

En el marco de nuestros proyectos, necesitamos tratar de entender el comportamiento de los géneros y analizar las prácticas culturales de las comunidades. Al incluir en el programa el género como cuestión intersectorial, ayudamos a construir un nuevo contexto en el que la igualdad entre hombres y mujeres puede ser una realidad. Lo más importante es el equilibrio entre el respeto hacia las comunidades y la forma en la que llevan a cabo las cosas introduciendo cambios pequeños pero aceptables que pueden tener un impacto duradero».

Agua y medios de vida

«Nuestro proyecto fue más allá de la sensibilización. También construimos estructuras de agua y saneamiento, tales como sistemas de riego, y nos aseguramos de que fueran sostenibles mediante la formación de comités que gestionaran las estructuras tras su finalización. Para muchos de los puestos principales de la gestión, fomentamos la selección de mujeres. Queríamos cambiar el papel que las mujeres tenían tradicionalmente en la comunidad.

Al principio, me preocupaba que con ello estuviéramos sobrecargando con demasiado trabajo y responsabilidades a las mujeres. Pero después me di cuenta de que, de esta manera, estábamos colaborando a cambiar la forma en la que se veía a las mujeres en las comunidades: demostramos que las mujeres pueden ocupar puestos importantes y tomar decisiones en su comunidad.

Me inspira saber que estamos ayudando a las comunidades ofreciéndoles los recursos necesarios para el desarrollo de sus capacidades. Todas las comunidades tienen algo que se les da bien y un talento que pueden aprovechar, pero necesitan herramientas y recursos para hacerlo. ¡Creo en ello firmemente! Como por ejemplo estas comunidades de Nicaragua: tienen el mejor café de todos y, con los sistemas de agua y saneamiento y la sensibilización sobre dichas cuestiones, pueden transformar esta capacidad en nuevos negocios y fuentes de ingresos, simplemente por tener agua».