The United Nations Office for Project Services (UNOPS)

Reflexión

Mejora del acceso al agua potable en las zonas urbanas de África

Se espera que la población en las ciudades y zonas urbanas de África aumente en las próximas décadas. ¿Cómo podemos garantizar un suministro suficiente de agua?

El Foro Económico Mundial prevé que en África más de 1.300 millones de personas vivirán en ciudades para 2050. Esta explosión demográfica podría suponer problemas. En este contexto, especialistas de UNOPS se preguntan: ¿cuáles son los tres tipos principales de infraestructura que se deben privilegiar para favorecer el desarrollo sostenible de las ciudades y las zonas urbanas de África?

En numerosas ciudades y zonas urbanas de África, existen dificultades para garantizar el suministro de agua potable a la población. Asimismo, hay grandes diferencias de un país a otro. Por ejemplo, en Liberia, alrededor del 9% de la población urbana tiene acceso a agua corriente gestionada de forma segura, en comparación con el 99% en Sudáfrica.

Asentamientos informales

En África, alrededor del 60% de las personas que residen en zonas urbanas viven en asentamientos informales, que suelen carecer de acceso a los servicios básicos, como el suministro eléctrico y los servicios de saneamiento y agua limpia.

Incluso en una misma ciudad, el suministro de agua puede ser desigual. En Accra, la capital de Ghana, la población que vive en zonas alejadas del centro de la ciudad tiene más dificultades para acceder a agua corriente, así como a instalaciones sanitarias y de gestión de residuos.

El agua es la fuente de la vida: es vital para todo lo que hacemos. Por eso, las dificultades en el acceso al agua afectan a todos los niveles de la sociedad.

Las mujeres y las niñas, que suelen ser las encargadas de buscar y transportar el agua, además de utilizar este recurso para tareas domésticas, como lavar la ropa, disponen de menos tiempo para dedicar a otras actividades, como los estudios o la búsqueda de empleo.

Asimismo, las dificultades afectan a los medios de vida de las personas propietarias de negocios que necesitan este recurso para seguir trabajando. Al igual que al medio ambiente, que se ve amenazado por la acumulación de plásticos, ya que el agua embotellada es normalmente la única fuente de agua potable a la que tiene acceso la población.

Por último, la salud de las personas queda expuesta y aumenta la presión en el personal médico, debido al aumento de las enfermedades de transmisión hídrica y los problemas de salud asociados, que podrían evitarse si las comunidades dispusieran de acceso a agua limpia.

El rápido aumento de la población, especialmente en los asentamientos informales urbanos, supone un peso adicional para los ya insuficientes recursos hídricos e infraestructura de suministro. Además, las precipitaciones irregulares impiden prever la cantidad de agua que habrá disponible.

¿Cómo podemos superar estas dificultades para mejorar la eficacia y la sostenibilidad de los sistemas de distribución de agua potable y garantizar el acceso universal a este recurso?»

Por un lado, seguimos sin aprovechar el potencial de las alianzas público-privadas. Podremos garantizar una mejor planificación y gestión si contamos con instituciones gubernamentales, políticas y leyes sólidas, así como procesos claros para supervisar y regular la prestación de servicios, como el suministro de agua. Esto puede ayudar a los Gobiernos a atraer inversión del sector privado para proyectos de infraestructura relacionados con estos servicios y fomentar la innovación.

Para aprovechar la inversión del sector privado en innovación, investigación y desarrollo, el sector público podría encargar a empresas privadas la construcción y la gestión más eficaz de la infraestructura de suministro de agua.

Tras un plazo determinado, durante el que el asociado del sector privado recibe su inversión inicial además de beneficios adicionales gracias a la prestación de servicios hídricos, la titularidad de la infraestructura podría transferirse a una entidad pública.

Mediante un contrato de gestión y explotación, la empresa del sector privado seguiría a cargo de la prestación de servicios con personal tanto del sector público como del privado.

Esta solución favorecería la transferencia de conocimientos y competencias del sector privado al sector público para garantizar el suministro de agua eficaz con ayuda de las últimas tecnologías.

¿El resultado? Más personas tienen acceso a agua potable a un precio razonable.

Por otro lado, necesitamos ideas más creativas para resolver los problemas de suministro de agua en zonas urbanas. Y, especialmente en el caso de los asentamientos informales, tenemos que tener en cuenta las cuestiones de espacio. En comunidades costeras de tamaño reducido, se han probado pequeños módulos de desalinización alimentados por energía solar para suministrar agua. ¿Por qué no llevar este sistema a asentamientos informales urbanos en zonas costeras, donde el espacio escasea y existe una alta demanda de agua potable?

Evidentemente, también es fundamental aprovechar al máximo la innovación. Por ejemplo, se puede utilizar tecnología inteligente para detectar fugas de agua y garantizar que el usuario pague únicamente por la cantidad de agua exacta que consume al mes. Este sistema también podría utilizarse para recopilar datos sobre el uso del agua y hacer un seguimiento de las zonas que reciben cantidades suficientes de agua y a qué zonas no llega este recurso.

En todo el continente africano, el rápido aumento de la población urbana exacerbará las necesidades de agua potable durante las próximas décadas. Garantizar el suministro de agua necesario será fundamental para el desarrollo, tanto hoy como en el futuro.

Este artículo es el primero de una serie de tres en la que examinamos los principales tipos de proyectos de desarrollo que se deben implementar con prioridad en las ciudades y las zonas urbanas africanas.


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