The United Nations Office for Project Services (UNOPS)

Participación igualitaria para construir ciudades inclusivas

Las mujeres están denunciando las carencias de la infraestructura urbana, y es el momento de escucharlas.

  • Fotografía: ©Cities Alliance

Las ciudades han sufrido tradicionalmente un fallo de diseño: a menudo, han sido construidas por hombres, para hombres. Esto sigue perjudicando a las mujeres y las niñas en la actualidad.

Las vías sin luz, el transporte público abarrotado o la falta de este, y las ciudades inmensas y mal conectadas son muestras de que las mujeres heredan infraestructura que no tiene en cuenta sus necesidades ni las diferencias en cuanto a los riesgos, los roles sociales y las normas culturales que existen entre hombres y mujeres.

¿Sabía que…?

La infraestructura tiene repercusiones en el 92% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre ellos el Objetivo 5: Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas. El acceso igualitario al agua, la energía y el transporte pueden ser cruciales para empoderar a las mujeres y construir un mundo más inclusivo.

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La infraestructura que se diseñó para conectar a las personas y permitir que las sociedades funcionen está poniendo barreras para las mujeres.

Nos encontramos en un momento crucial, ya que las ciudades están creciendo. De hecho, se estima que el 60% de la población vivirá en zonas urbanas en 2030. Invertir en infraestructura que es realmente inclusiva (esto es, que tiene en cuenta las necesidades de todas las personas) no solo puede mejorar y proteger las condiciones de vida y los medios de subsistencia de las mujeres y las niñas, sino que también puede contribuir a acabar con las desigualdades de manera general.

Por ejemplo, piense en los espacios públicos. Son zonas en las que las personas se encuentran, se relajan, hacen deporte e interactúan, pero también suelen ser sitios en los que se generan movimientos sociales y políticos. Al invertir en espacios públicos accesibles, iluminados y dinámicos, se puede aumentar la participación social y política de las mujeres, ya que se brinda a todas las personas las mismas oportunidades de sentirse seguras, de participar en actividades de la comunidad y de contribuir a los asuntos que les importan.

Ciudades que tienen en cuenta la perspectiva de género

Para construir ciudades más inclusivas, debemos empezar por conocer los desafíos que estas plantean. Para ello, tenemos que dar a las mujeres y las niñas la oportunidad de compartir con sus propias palabras y su propio lenguaje las vivencias que tienen en su entorno.

A tal fin, se ha creado el Marco de evaluación de ciudades desde la perspectiva de género (en inglés). Este marco, elaborado por la Alianza de las Ciudades, parte de un enfoque participativo para la planificación urbanística y reúne una serie de herramientas, métodos y orientaciones que pueden ayudarnos a entender mejor la realidad y los desafíos a los que se enfrentan las mujeres. Esta información nos permite ver las ciudades desde la perspectiva de las mujeres.

Sobre el terreno

En Nepal y Gambia, la Alianza de las Ciudades y UNOPS han estado colaborando para implementar enfoques participativos para una planificación urbana más inclusiva.

Una de las iniciativas propuestas en este marco es organizar paseos en los que las mujeres establezcan las rutas, ya que da a las personas encargadas de la planificación y el diseño urbanísticos la oportunidad de conocer los barrios de la mano de sus residentes. También se insta a celebrar talleres en los que se anima a las mujeres a mostrar sus rutinas diarias (esto es, por dónde caminan, dónde trabajan, dónde van a comprar, etc.) a los organizadores por medio de dibujos, videos, fotos y mapas. Asimismo, se contempla la posibilidad de realizar auditorías sobre seguridad, en las que se pide a las mujeres de todo un barrio que se reúnan en un espacio público como un mercado o un parque. En esta actividad, se utilizan listas de verificación para ayudar a las participantes a señalar en qué lugares (no) se sienten seguras y por qué.

En Liberia, las mujeres de tres asentamientos informales de las ciudades de Monrovia y Parnesville participaron en este tipo de actividades. Se detectó un desafío común: el acceso al agua. Al conocer el uso que hacen de la infraestructura las personas que la utilizan directamente, podemos adaptar mejor nuestro trabajo a las necesidades que existen sobre el terreno. En la actualidad, la Alianza de las Ciudades está construyendo instalaciones de saneamiento y abastecimiento de agua en lugares clave de las comunidades participantes de Liberia, lo que no solo mejorará el estado de salud de la población, sino que también dará a las mujeres tiempo para participar en actividades sociales y económicas, ya que se reducirá la carga que supone para ellas el tener que buscar agua.

Participación igualitaria para un acceso en igualdad de condiciones

Conseguir que algunas mujeres participen en estos procesos no es suficiente. Para que los enfoques participativos funcionen, debemos crear espacios que sean accesibles para todas las mujeres. Asimismo, se deben tener en cuenta la edad, la situación laboral, la casta, la etnia, la religión, la situación socioeconómica o el lugar de residencia de estas mujeres.

En lo que se refiere a la logística, los lugares donde se celebran los talleres tienen que ser accesibles y se debe contemplar la posibilidad de contar con servicios de cuidado infantil y espacios para la lactancia. Resultaría incoherente celebrar una reunión sobre las limitaciones de la infraestructura urbana si la propia infraestructura impidiese la participación de las mujeres en la reunión.

Hacer uso de las redes sociales y de los medios tradicionales de comunicación también puede contribuir a que se tenga en cuenta la opinión de las mujeres, incluso en los casos en los que sea imposible celebrar reuniones de manera presencial. Esto es lo que hicimos en plena pandemia de COVID-19 en Gambia: logramos que un programa de radio local dirigido a las mujeres informara acerca de un proyecto de planificación urbana que se iba a implementar.

Para aumentar la inclusividad, necesitamos utilizar la creatividad y promover la participación para acabar con las barreras y facilitar que los grupos marginados sean escuchados. Entonces, será el momento de aplicar nuestros conocimientos para construir ciudades que fomenten la igualdad de acceso y de oportunidades para todas las personas.

Alianza de las Ciudades

La Alianza de las Ciudades lucha contra la pobreza y ayuda a las ciudades de todo el mundo a lograr un desarrollo sostenible. Esta organización, para la que UNOPS actúa como organismo anfitrión, cuenta con 23 miembros, entre los que se incluyen instituciones multilaterales, organismos de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales, Gobiernos locales y redes de ciudades. Los principales ámbitos de trabajo de la Alianza de las Ciudades son el crecimiento económico, la igualdad de género, la migración, la resiliencia ante el clima y la innovación, sobre todo en contextos informales.


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