The United Nations Office for Project Services (UNOPS)

Un entorno favorable para la paz

En Darfur Oriental, la gestión compartida de los recursos naturales está ayudando a mitigar los conflictos, promover los derechos de las mujeres y mejorar los medios de vida.

¿Sabía que…?

En Darfur, los bosques sirven de pasto para el ganado y albergan gran cantidad de frutos silvestres, frutos secos, tubérculos comestibles y plantas medicinales, así como miel y goma arábiga. Además, son la principal fuente de madera para construir hogares y generar energía.

Aproximadamente 2 millones de personas y 20 millones de cabezas de ganado viven en las llanuras semiáridas de Darfur Oriental. Sus terrenos arenosos, llamados qoz, resultan fértiles para la agricultura.

No obstante, como en muchas zonas del oeste de Sudán, la inestabilidad climática siempre ha presentado desafíos para las comunidades locales. Al crecer la población e incrementarse la frecuencia de la variabilidad del clima, la competencia por el agua, la tierra y los bosques no ha hecho más que aumentar. Junto con la gobernanza y las políticas ineficaces, el uso de recursos naturales de manera insostenible ha entrañado consecuencias sociales y ambientales graves.

Esos desafíos se han visto exacerbados por el grave conflicto armado que comenzó en Darfur en 2003 con trágicas repercusiones, como innumerables muertes, desplazamientos masivos, una urbanización rápida y la destrucción de los sistemas sociales y la infraestructura en toda la región.

Ahora mismo nos enfrentamos a la amenaza de la desertificación en algunas zonas. Antes teníamos varios cinturones verdes que nos protegían de los vientos fuertes. En la actualidad, los cinturones de árboles están disminuyendo debido a la tala excesiva».

Sayeda Ahmed Omar - Directora General del Ministerio de Producción y Recursos Económicos en Darfur Oriental
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Un enfoque nuevo

Sayeda promueve un enfoque nuevo para la gestión de los recursos naturales en Darfur Oriental.

Considera que el fomento de la paz y la mejora de los medios de vida requieren que todas las personas formen parte activa de los procesos de toma de decisiones. Alentar a más mujeres a que participen, tanto en el plano comunitario como a niveles superiores, es un paso importante para el desarrollo de su distrito. Quiere ayudar a promover la igualdad de género y la función esencial que las mujeres pueden desempeñar en el seno de las comunidades.

«En la manera en la que los hombres tratan a las mujeres como inferiores en Darfur Oriental [...] no se puede apreciar igualdad. Únicamente con paciencia, perseverancia y haciendo frente a las dificultades, las mujeres alcanzan puestos administrativos», afirma Sayeda.

Según ella, en algunas comunidades de Darfur Oriental, la situación empieza a cambiar lentamente, con mujeres que desempeñan papeles más importantes en procesos de toma de decisiones.

Sayeda explica que gracias a un proyecto que combina iniciativas de sensibilización y capacitación para un mejor uso de los recursos naturales, la población comienza a hablar más sobre la importancia del medio ambiente y los beneficios del uso más eficaz de los recursos naturales.

«Empezamos a ver resultados positivos. La superficie verde es mayor en algunas de las zonas en las que trabajamos», cuenta Sayeda.

En la localidad de Arafat, Salwa Adam Abdalla participa en un comité formado por 20 personas, ocho mujeres y 12 hombres, encargado de gestionar los recursos comunitarios. Salwa es responsable de supervisar los ahorros procedentes de la explotación de los medios de vida, como la agricultura y la ganadería. Cada integrante de la comunidad contribuye con parte de sus ingresos. El total se guarda en una caja fuerte, llamada sandouk, que solo se abre cuando todos los miembros del comité están presentes.

«La sandouk tiene la finalidad de ayudarnos a ahorrar para las matrículas escolares de nuestros hijos y los tratamientos para personas enfermas», explica Salwa.

Fomentar la paz


Los conflictos en Darfur Oriental a menudo enfrentan a quienes se dedican a la ganadería y a la agricultura, que suman cerca del 80% de la población. Cada año, durante la estación seca, los pastores trashumantes se desplazan hacia el norte en busca de pastizales. El aumento de la competencia por los recursos disponibles y la irrupción de los animales en campos de cultivo pueden generar tensiones entre los pastores y las comunidades asentadas.

Anteriormente, las tensiones y los conflictos por la tierra y los recursos se resolvían mediante mecanismos tradicionales de solución de conflictos. Sin embargo, la dinámica ha cambiado debido a la creciente inestabilidad entre las personas, los medios de vida y el entorno local, sumada al hecho de que muchas personas poseen armas por el conflicto vigente. Es necesario establecer otros métodos de prevención y solución de conflictos relativos a los recursos compartidos.

Uno de esos enfoques consiste en delimitar las rutas trashumantes tradicionales para pastores, con el fin de proporcionar un paso pacífico y sin conflictos. Las zonas de descanso están claramente señalizadas y existen zonas separadas en los puntos de agua para que los animales beban.

Crear comités fuertes en el plano comunitario con competencias para gestionar los recursos naturales y las relaciones entre pastores y agricultores es un paso fundamental para evitar que se recrudezcan los conflictos. Por medio de los comités, la población puede abordar cuestiones y explicar sus diferentes puntos de vista, lo que ayuda a promover el arreglo pacífico de las controversias. 

«Las comunidades han creado comités internos para dar respuesta a sus problemas [...]. Esto ayuda a forjar relaciones cercanas entre ganaderos y agricultores», explica Sayeda.

El agua es la fuente de la vida

Disponer de un mejor acceso al agua está ayudando a brindar nuevas posibilidades a las personas que viven en algunas de las comunidades más remotas del mundo.

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La rehabilitación del cinturón de goma arábiga en Darfur Oriental

Durante muchos años, decayó la producción de una de las mercancías de exportación más importantes de Sudán: la goma arábiga. Sin embargo, una nueva generación de agricultores ha retomado la producción.

Tiempo de lectura: 6 min

Información sobre el proyecto

Al promover una gestión de los recursos más eficaz, el proyecto para la gestión de los recursos naturales (Natural Resource Management Project) tenía el objetivo de mejorar los medios de vida y mitigar la pobreza en las comunidades afectadas por conflictos en Darfur Oriental. El proyecto trató de atenuar las posibilidades de que se actuara con violencia y mejorar las condiciones de vida de la población al actuar en tres esferas esenciales: el acceso al agua, la política ambiental y los medios de vida. 

Con la financiación de la Unión Europea, el proyecto se implementó en dos fases en asociación con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y con ZOA (una organización internacional de socorro y recuperación), junto con asociados locales, las comunidades participantes, instituciones consuetudinarias y el Gobierno.   

UNOPS fue el principal organismo ejecutor del proyecto y también construyó nueve centros de abastecimiento de agua. El PNUMA ayudó a implementar políticas para dirigir el uso de los recursos naturales. ZOA, junto con los asociados locales, trabajó en el desarrollo de la capacidad para mejorar los medios de vida y promover el uso de técnicas más sostenibles al utilizar recursos naturales.

Más de 9.000 hogares en nueve localidades del estado de Darfur Oriental se han visto beneficiados por el proyecto, que además ayudó a desarrollar nueva legislación en materia de gestión de los recursos naturales. La Ley del Consejo para la Coordinación y Gestión de Políticas de Recursos Naturales en el Estado de Darfur Oriental (2018) es la primera de esa índole en Sudán y proporciona un marco para la gestión compartida de recursos entre el Gobierno estatal y las comunidades locales.


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