The United Nations Office for Project Services (UNOPS)
Preguntas y respuestas con María Fernanda Espinosa sobre cómo UNOPS ayuda a Cities Alliance a cumplir su misión de abordar la pobreza urbana
Hablamos con la Presidenta de Cities Alliance sobre cómo el modelo de organismo anfitrión único de UNOPS contribuye a convertir las estrategias de desarrollo urbano inclusivo en acciones concretas.
En 2025, alrededor del 45% de la población mundial vivirá en ciudades, y para 2050, las zonas urbanas absorberán dos tercios del crecimiento demográfico mundial. Sin embargo, gran parte de esta expansión se está produciendo en ciudades secundarias y asentamientos informales que carecen de los recursos y los datos necesarios para prestar adecuadamente los servicios que necesitan las comunidades.
Cities Alliance es la única alianza mundial dedicada exclusivamente a la lucha contra la pobreza urbana. UNOPS actúa como organismo anfitrión de esta alianza, la cual tiene como objetivo apoyar a las ciudades en rápida urbanización, garantizando que la «triple amenaza» que suponen los efectos del cambio climático, los conflictos y la fragilidad económica se aborde con soluciones inclusivas y prácticas.
María Fernanda Espinosa, Presidenta de Cities Alliance, explica cómo la alianza con UNOPS combina la influencia diplomática con la capacidad operacional para apoyar a las comunidades que se encuentran en primera línea de las crisis mundiales.
¿Podría reflexionar sobre la misión de Cities Alliance en el contexto mundial actual?
Cities Alliance se centra en las ciudades secundarias de países en rápida urbanización, que a menudo reciben menos atención y menos recursos a pesar de absorber gran parte del crecimiento urbano. Aunque sabemos que las megaciudades acaparan los titulares, estos núcleos urbanos más pequeños están creciendo al doble de velocidad que sus homólogos de mayor tamaño. Sin embargo, carecen de los recursos y los datos necesarios para gestionar la expansión. Por eso, nuestra labor como Cities Alliance se basa en la realidad del sector informal.
Hoy en día, más de 1100 millones de personas viven en asentamientos informales y barrios marginales. Es aquí donde viven y trabajan la mayoría de los nuevos residentes urbanos, y donde la exclusión y la vulnerabilidad son más evidentes. En un contexto de urbanización acelerada, desigualdad y fragilidad, ayudar a las ciudades a responder de una manera más inclusiva y práctica ya no es una opción. Es fundamental para nuestro progreso común.
Las ciudades se encuentran en primera línea frente a los conflictos, los efectos del cambio climático y los desplazamientos. ¿Por qué son fundamentales para abordar las cuestiones de la paz, la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo en la actualidad?
Estamos presenciando un cambio histórico. El 60% de todas las personas refugiadas y el 80% de las personas desplazadas internas viven en zonas urbanas. Los datos recientes también muestran que, en las zonas de conflicto, el 70% de las víctimas se registran en centros urbanos, donde la destrucción de las redes de agua y electricidad afecta a millones de personas de forma inmediata —literalmente, en cuestión de minutos—.
Las ciudades son el punto de convergencia de lo que denominamos la «triple amenaza»: los efectos del cambio climático, los conflictos y la fragilidad económica. Son los lugares donde las crisis mundiales se viven en primer lugar y con mayor intensidad, por ejemplo, a través de la presión sobre la vivienda, los servicios, el empleo y las relaciones sociales. Los Gobiernos locales gestionan las tensiones cotidianas derivadas de la desigualdad, a menudo con recursos muy limitados y con un poder y una autoridad muy limitados. Cuando se ayuda a las ciudades a actuar de forma inclusiva, estas pueden reforzar la cohesión social entre los residentes y las instituciones y reducir el riesgo de inestabilidad. Ignorar la dimensión urbana de la seguridad es un error estratégico.
¿Qué diferencia concreta supone la colaboración con UNOPS a la hora de llegar a la población y reforzar el impacto sobre el terreno?
Consideramos que la colaboración entre Cities Alliance y UNOPS constituye una potente sinergia entre la influencia diplomática y la capacidad operativa. Combina el rol de mediador imparcial de Cities Alliance con la capacidad operacional de UNOPS. Cities Alliance reúne a todos los actores necesarios para mejorar las ciudades en beneficio de todas las personas, partiendo de las comunidades más vulnerables y avanzando hacia las demás, y lleva a cabo esta labor en colaboración con sus miembros: asociados locales, nacionales y mundiales. La presencia de UNOPS en más de 80 países nos permite pasar de una idea a un proyecto pionero con una rapidez y una eficiencia increíbles. Esto permite que nuestro trabajo se traduzca en medidas concretas mediante la puesta en práctica, las adquisiciones y la ejecución a gran escala.
Consideramos que la alianza entre Cities Alliance y UNOPS constituye una potente sinergia entre la influencia diplomática y la capacidad operacional. Combina la función de mediador imparcial de Cities Alliance con la capacidad operacional de UNOPS.
Desde su punto de vista, ¿qué supone este trabajo para las comunidades que viven en las zonas urbanas más vulnerables del mundo?
Creo que la colaboración [con UNOPS] es muy importante para las comunidades locales. Esto significa desde recuperar la dignidad mediante el acceso a los servicios básicos hasta garantizar los medios de subsistencia y la participación en la toma de decisiones a nivel local. Esto también implica apoyar el desarrollo económico local, especialmente en los entornos informales, donde las personas ya contribuyen a la economía urbana, pero siguen sin tener acceso a la protección ni a las oportunidades. Nos aseguramos de que sean las propias comunidades las que diseñen soluciones que respondan a sus necesidades, en lugar de limitarse a ser receptoras pasivas de ayuda o víctimas de una situación concreta. Además, los resultados son más duraderos y se asumen como propios a nivel local cuando existe implicación y participación en ese mismo ámbito. Y, en definitiva, puedo decir que se trata de crear vías para salir de la pobreza urbana que se basen en las realidades que viven las personas.
¿Por qué es fundamental en este momento una acción multilateral renovada, y qué rol deberían desempeñar las ciudades y los agentes locales a la hora de configurar ese futuro?
Creo que cuando hablamos de pobreza urbana, del empoderamiento y la participación activa de las comunidades locales sobre el terreno, y de la prestación de servicios —una prestación de servicios basada en los derechos—, estamos hablando de la necesidad de una arquitectura multilateral dinámica, eficaz y orientada a los resultados. Y esto es aún más necesario en momentos como los que estamos viviendo hoy, caracterizados por una profunda incertidumbre a escala mundial, en los que vemos que es esencial una acción multilateral renovada para ofrecer soluciones que la gente pueda ver y en las que pueda confiar.
El multilateralismo… al fin y al cabo, significa cooperación y solidaridad… [y] la cooperación, la solidaridad y la acción colectiva son más necesarias que nunca… Nos enfrentamos a una falta de confianza en el sistema multilateral, en el que los ciudadanos suelen sentir que los acuerdos globales están desconectados de sus dificultades y necesidades cotidianas. Por lo tanto, la acción a nivel local es absolutamente fundamental para restablecer la confianza en las instituciones internacionales y en el sistema multilateral. La cooperación multilateral es más sólida… cuando los compromisos globales se traducen en mejoras concretas en la vida cotidiana. Y eso es lo que hacemos.
María Fernanda Espinosa
María Fernanda Espinosa es la Presidenta de Cities Alliance. María, una destacada académica, diplomática y política ecuatoriana, ocupó anteriormente el cargo de presidenta de la Asamblea General de las Naciones Unidas (2018-2019), convirtiéndose en la cuarta mujer y la primera persona de América Latina y el Caribe en ocupar dicho cargo. Con más de 30 años de experiencia profesional, es reconocida como experta en gobernanza global, desarrollo sostenible, cambio climático e igualdad de género.
A lo largo de su carrera, María ha ocupado varios cargos ministeriales en Ecuador, entre ellos el de Ministra de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración, y el de Ministra de Defensa Nacional. En el desempeño de estos roles, dirigió negociaciones internacionales sobre el cambio climático y puso en marcha importantes reformas centradas en los derechos humanos. En la actualidad, también es Directora Ejecutiva de Global Women Leaders for Change and Inclusion, y sigue promoviendo un desarrollo urbano inclusivo y la creación de alianzas para hacer frente a los desafíos apremiantes a los que se enfrentan las ciudades hoy en día.