The United Nations Office for Project Services (UNOPS)

¿Qué objeto recuperaría si perdiera su hogar?

La mayoría de nosotros dedicamos gran parte de la vida a trabajar para poder tener nuestro propio hogar. Imagine que ese hogar queda destruido.  Al perder un hogar, se pierden mucho más que cuatro paredes. Además de los objetos más valiosos, se pierden las estructuras y las rutinas que una vez tuvieron sentido. Se pierde el lugar que servía de punto de encuentro para la familia, el lugar en el que crecieron los hijos y, en definitiva, el lugar en el que uno se siente más libre.


UNOPS ha ayudado a 160 familias a reconstruir sus hogares. Pedimos a algunas de las familias con las que trabajamos que hablaran sobre alguno de los objetos que perdieron durante el conflicto. A continuación, les presentamos los objetos y sus historias.


Vea los videos para conocerlas.

  • Taj Al Deen Abed

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    Taj Al Deen tiene seis hijos. Trabajaba como taxista aunque de pequeño soñaba con ser periodista. Para Taj Al Deen, un hogar es un lugar en el que poder criar a sus hijos de forma segura.

    «Espero poder proteger a mis hijos y darles una buena educación y un buen futuro».

  • Zafaf Al Akhras

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    Zafaf trabaja como activista social y coleccionista de libros desde hace años. Para Zafaf, un hogar es un lugar en el que la familia puede reunirse y disfrutar de una comida.

    «Hay una expresión que me gusta mucho y que dice: “Desea para tu hermano lo que deseas para ti mismo”».

  • Nesma Abed

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    Nesma tiene seis hijos y para ella hogar significa estabilidad, un lugar en el que sus hijos puedan jugar y estudiar sin correr ningún peligro.

    «Una madre es como una vela que se prende para iluminar a todos sus hijos».


A raíz del conflicto que tuvo lugar entre Israel y Gaza en 2014, alrededor de 500.000 personas que vivían en la Franja de Gaza se vieron desplazadas. Asimismo, unas 160.000 casas sufrieron daños, de las cuales 11.000 quedaron totalmente destruidas.

  • Abdulhameed Al Farra

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    Abdulhameed trabajó en el sector de la construcción durante muchos años y utilizó sus ahorros para construir la casa familiar.

    «Dediqué toda mi vida a construir mi casa. De repente, ya no estaba. En el bastón se acumulaban todos los recuerdos de mi pasado».

  • Mos’ad Al Smairi

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    En la boda de Mos’ad, profesor de árabe, se tomaron muchas fotos. Hoy le entristece no poder mirar el álbum para rememorar los recuerdos de ese día.

    «Para mí, mi hogar lo es todo; el lugar en el que he vivido buenos y malos momentos».

  • Barakat Al Farra

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    Barakat estudia una Maestría en Gestión de Crisis y Desastres. Se decantó por este sector porque quiere contribuir a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Gaza.

    «Este elefante pasó a formar parte de mí. De pequeño, lo llevaba a todas partes».


Con el proyecto de reconstrucción de viviendas se prestó apoyo a las personas más vulnerables a fin de definir y proteger los derechos de los desplazados internos.

  • Ashraf Al Akhras

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    Tras trabajar fuera de Gaza durante muchos años, Ashraf volvió después del conflicto de 2014 para estar con su familia. Su sueño es reconstruir la biblioteca familiar.

    «Mi libro favorito ahora mismo es Talk less, say more. Con él se aprende cuál es la mejor forma de hablar con las personas a las que quieres».

  • Suad Al Farra

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    Suad dejó de estudiar tras la primaria, así que siempre ha querido que sus hijos recibieran una educación superior. En la actualidad, su hijo más joven cursa una maestría. Para Suad, su teléfono celular tenía mucho valor porque le permitía mantener el contacto con amigos y familia que vivían lejos de ella.

    «Debido a la guerra de 1976, no pude terminar mis estudios. Nos daba miedo ir a la escuela porque estaba muy lejos».

  • Sharif Al Akhras

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    Sharif es agricultor y profesor de agricultura. El ping-pong era su deporte favorito, pues le permitía ejercitar el cuerpo y la mente. 

    «La pérdida puede ser material o emocional».


Más que infraestructura: la reconstrucción de viviendas en Gaza


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