The United Nations Office for Project Services (UNOPS)
¿Qué hace falta realmente para que la ayuda llegue a Gaza?
Tres observadores de las Naciones Unidas nos llevan entre bastidores de las operaciones humanitarias en Jordania, Chipre y Gaza.
El día a día de un observador de las Naciones Unidas puede consistir en revisar palés en un almacén, coordinar el plan de carga de un buque o desplazarse a un punto de distribución en Gaza.
El trabajo varía considerablemente según el lugar, pero cada tarea forma parte de un esfuerzo mucho mayor para hacer llegar la asistencia humanitaria a quienes más la necesitan.
A través del mecanismo 2720 de las Naciones Unidas para Gaza, implementado por UNOPS, los observadores de las Naciones Unidas trabajan junto con las autoridades, organizaciones humanitarias y asociados operacionales para facilitar y supervisar el traslado de suministros humanitarios.
Gran parte de este trabajo se realiza entre bastidores, haciendo frente a los desafíos prácticos que pueden determinar si un envío avanza o se retrasa.
Tres observadores de las Naciones Unidas nos cuentan cómo es su trabajo en la práctica.
Jordania: Mantener el flujo de ayuda humanitaria
Laure Venier, Observadora de las Naciones Unidas en Jordania
Mi rol como observadora de las Naciones Unidas consiste en garantizar que la ayuda vital, como los alimentos y los medicamentos, no se quede acumulada en un almacén en Jordania, sino que pueda seguir su camino hacia la población de Gaza que más la necesita.
En el día a día, eso implica cambios constantes. Algunos días paso muchas horas en un almacén contando palés. Otras veces, estoy al teléfono ayudando a nuestros asociados humanitarios a gestionar procesos administrativos complejos, a preparar sus solicitudes para su aprobación o a resolver problemas relacionados con la documentación aduanera.
Gran parte del trabajo consiste en resolver problemas de forma proactiva. Colaboramos con los remitentes para preparar sus envíos, gestionar los trámites administrativos y resolver cualquier incidencia que, de otro modo, podría retrasar el transporte de la ayuda.
Además de realizar un seguimiento del movimiento físico de la ayuda, gran parte de mi trabajo consiste en documentar la realidad operacional sobre el terreno. Una parte fundamental de mi rol es transformar los datos logísticos sin procesar en informes estratégicos y útiles para la toma de decisiones.
Uno de los mayores desafíos es la rapidez con la que pueden cambiar las circunstancias. Un retraso de dos o tres semanas puede suponer la diferencia entre que los suministros esenciales crucen la frontera o que se pierda la oportunidad de introducirlos.
Los trámites de despacho de aduana y los requisitos operacionales también pueden cambiar, por lo que debemos estar preparados para adaptarnos y ayudar a nuestros asociados a preparar sus envíos en consecuencia.
Detrás de cada desplazamiento hay un enorme esfuerzo logístico en el que participan numerosas organizaciones y personas. Nuestra función consiste en ayudar a nuestros asociados a gestionar ese proceso y a mantener en marcha la cadena de suministro humanitaria.
Para mí, el éxito consiste en ver cómo los convoyes, cargados hasta los topes con la ayuda humanitaria que tanto se necesita, cruzan realmente la frontera hacia Gaza.
Después de todo el papeleo, las horas en el almacén y la resolución de problemas entre bastidores, ver cómo esos suministros llegan por fin a las personas que los necesitan es lo que hace que el esfuerzo merezca la pena.
Chipre: Gestionar una operación marítima compleja
John-Marco Cecchini, Observador de las Naciones Unidas y Representante del Mecanismo 2720 en la República de Chipre
En Chipre, dirijo la coordinación operacional diaria del Corredor Marítimo de Chipre, trabajando en estrecha colaboración con las autoridades chipriotas, las organizaciones humanitarias, los proveedores de logística, los asociados navieros y los y las colegas del mecanismo 2720 de las Naciones Unidas.
Se trata de un rol muy práctico, que aúna los distintos aspectos de una operación marítima compleja: desde la preparación de la carga, las autorizaciones reglamentarias y las inspecciones de seguridad hasta las operaciones portuarias, la planificación de los buques, el transporte marítimo y los convoyes posteriores coordinados por UNOPS con destino a Gaza.
Lo que la gente quizá no siempre ve es todo lo que hay que coordinar antes de que un barco pueda zarpar.
La mercancía debe estar preparada y despachada, la documentación completada, y los preparativos relativos al buque y al puerto deben ajustarse a los requisitos para el transporte posterior desde Ashdod.
Todo ello implica la colaboración de diferentes autoridades y asociados que trabajan en varias localidades, a menudo con plazos operacionales muy ajustados.
Las operaciones marítimas rara vez se desarrollan exactamente según lo previsto. Un buque puede sufrir un retraso, el horario de atraque puede cambiar, la carga puede requerir una manipulación adicional o pueden surgir nuevos requisitos con poca antelación.
Un cambio en una parte del proceso puede afectar rápidamente a todo lo que viene a continuación.
Por lo tanto, gran parte de mi trabajo consiste en anticiparme a los problemas, encontrar soluciones prácticas y mantener a todo el mundo en sintonía para que la operación pueda seguir adelante.
También implica comprender los requisitos operacionales de los distintos asociados y encontrar la forma de integrarlos en un único plan viable.
El éxito consiste en que los problemas nunca acaben acaparando la atención. Cuando somos capaces de asimilar los cambios, mantener la coordinación entre los distintos actores y transportar la ayuda humanitaria de forma segura desde Chipre, pasando por Ashdod, hasta Gaza, habremos cumplido con nuestra misión.
Cuando una operación marítima complicada parece sencilla vista desde fuera, eso suele significar que, entre bastidores, muchas cosas han salido bien.
Gaza: Seguir la mercancía más allá del paso fronterizo
Serghei Gabatiuc, Observador de las Naciones Unidas en Gaza
En Gaza, mi rol consiste en supervisar los envíos humanitarios a medida que avanzan por las distintas etapas de la cadena de suministro.
Mi trabajo consiste, en primer lugar, en revisar y tramitar las solicitudes de los expedidores y las autorizaciones reglamentarias necesarias, pero también implica trabajar directamente sobre el terreno.
Trabajo en los puntos de paso para supervisar los envíos que llegan, realizo visitas a los almacenes para comprobar que las existencias se gestionan y contabilizan correctamente, y hago un seguimiento en los puntos de distribución para supervisar la entrega de la ayuda humanitaria a sus destinatarios.
Un desafío que las personas ajenas a la operación quizá no siempre perciban es la incertidumbre que rodea a nuestras misiones sobre el terreno.
No siempre podemos estar seguros de que llegaremos a nuestro destino o de que llegaremos a tiempo.
Una sola misión puede depender de las condiciones de seguridad, la meteorología, la accesibilidad de las carreteras y la coordinación con los distintos agentes. Un cambio repentino en cualquiera de estos factores puede retrasar o incluso anular un desplazamiento previsto.
Gran parte de nuestro trabajo consiste en evaluar riesgos, adaptar los planes y mantener informados a colegas y asociados para poder continuar con nuestras actividades de seguimiento de forma segura.
Para mí, el éxito consiste en ver cómo todo el proceso cierra el círculo. Una vez que un envío ha completado los trámites administrativos y se ha aprobado su entrada en Gaza, aún queda trabajo importante por hacer.
Ver cómo llega la mercancía al punto de paso, supervisar su almacenamiento en un almacén y hacer un monitoreo hasta su distribución nos permite hacernos una idea más clara de lo que ocurre con la ayuda humanitaria una vez que entra en Gaza.
Cuando podemos comprobar que los suministros han llegado a su destino previsto, podemos ver el resultado del trabajo realizado por colegas y asociados humanitarios a lo largo de toda la cadena de suministro.
Más que monitoreo
Estas tres perspectivas ponen de manifiesto lo variada que puede ser la labor de un observador de las Naciones Unidas, incluso dentro de un mismo mecanismo.
En Jordania, los observadores de las Naciones Unidas ayudan a los expedidores a preparar los envíos y a tramitar los procesos administrativos, ofreciendo soluciones a los problemas relacionados con el transporte y las aduanas, y pueden acompañar la mercancía inspeccionada y paletizada hasta los puntos de paso fronterizo.
En Chipre, los observadores de las Naciones Unidas gestionan complejas operaciones marítimas, coordinando la preparación de la mercancía, las inspecciones de seguridad, las operaciones portuarias, la planificación de los buques, el transporte marítimo y los convoyes posteriores hacia Gaza coordinados por UNOPS.
En Gaza, los observadores de las Naciones Unidas trabajan en condiciones de seguridad difíciles para recibir la mercancía que llega a los puntos de paso, realizar un seguimiento de su movimiento a través de los almacenes y supervisar su posterior distribución a los beneficiarios previstos.
A través del mecanismo 2720 de las Naciones Unidas, UNOPS aúna estas diferentes funciones, ayudando a los asociados humanitarios a hacer frente a los desafíos operacionales y aportando visibilidad a lo largo de toda la cadena de suministro.
Tanto si el día transcurre en un almacén, en un puerto o sobre el terreno, el trabajo consiste en encontrar soluciones prácticas que ayuden a que la ayuda humanitaria llegue a las personas que más la necesitan, palé a palé.
Laure Venier
Laure Venier es Observadora de las Naciones Unidas destinada en Ammán (Jordania). Como especialista comprometida en el ámbito humanitario y de la protección, cuenta con más de ocho años de experiencia sobre el terreno y en tareas de coordinación en Oriente Medio, África y Europa. Su trabajo anterior se ha centrado principalmente en entornos de conflictos complejos y migración, a través de sus roles en Gobiernos nacionales, organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales internacionales.
John-Marco Cecchini
John-Marco Cecchini es Observador de las Naciones Unidas y representante del mecanismo 2720 de las Naciones Unidas en la República de Chipre, donde dirige la coordinación operacional del Corredor Marítimo de Chipre. Cuenta con más de 20 años de experiencia en operaciones internacionales, seguridad marítima y gestión operacional, incluyendo misiones anteriores en Somalia y Libia, donde desempeñó funciones de alto nivel en el ámbito operacional y de asesoramiento marítimo.
Serghei Gabatiuc
Serghei Gabatiuc es Observador de las Naciones Unidas destinado en Gaza para el mecanismo de las Naciones Unidas para la ayuda humanitaria y la reconstrucción. Se trata de un profesional con amplia trayectoria, con más de 15 años de experiencia en el cuerpo de policía, especializado en seguridad civil, orden público, mantenimiento de la paz y operaciones humanitarias en entornos complejos. Su trayectoria profesional combina una dilatada carrera en el cuerpo de policía con experiencia en logística de mercancías. Antes de ocupar su puesto en Gaza, prestó servicio como agente de policía de las Naciones Unidas en Sudán del Sur, donde aportó sus conocimientos especializados en materia policial y colaboró en la protección de las operaciones civiles.