The United Nations Office for Project Services (UNOPS)
Restablecimiento de conexiones viales básicas en Yemen
En Adén, la infraestructura dañada solía ser un gran obstáculo para la vida cotidiana. Hoy en día, las carreteras rehabilitadas están cambiando esa realidad, reduciendo los tiempos de viaje y facilitando el acceso crítico a servicios esenciales y ayuda humanitaria.
Los años de inestabilidad en Yemen han generado importantes desafíos para la infraestructura del país. En la estratégica ciudad portuaria de Adén, principal puerta de entrada de la ayuda humanitaria al país, las carreteras construidas hace décadas no satisfacen las necesidades actuales, lo que dificulta y hace peligroso el desplazamiento diario.
La infraestructura en ruinas no solo obstaculiza la economía, sino que además aísla aún más a las comunidades vulnerables de los mercados y los servicios esenciales.
Para subsanar estas deficiencias críticas en la infraestructura, UNOPS, gracias a la financiación del Gobierno de Japón, rehabilitó más de 2,3 kilómetros de vías intraurbanas de vital importancia. El proyecto restableció la conectividad esencial entre la ciudad, el puerto de Adén y las provincias circundantes, lo que facilitó el flujo eficiente de mercancías y personas, al tiempo que revitalizó la actividad económica local.
Las nuevas carreteras están ayudando a aliviar el tráfico alrededor del puerto de Adén, en Yemen.
El proyecto, ahora completado, ha transformado la vida cotidiana de la población residente de la ciudad.
«Ahora que la carretera está abierta, la gente se desplaza más rápido», afirma Mohammed Hashem, residente de Adén. «Cuando voy en coche, tardo 7 u 8 minutos, no 15».
El impacto va mucho más allá de carriles más anchos y asfalto más liso. El proyecto facilita el acceso a más de 560 edificios de servicios esenciales, entre los que se incluyen escuelas, hospitales e instalaciones comerciales, lo que beneficia directamente a casi 200.000 personas.
Construida para ofrecer resiliencia a largo plazo, esta infraestructura vital puede soportar un tráfico intenso y minimiza los costos de mantenimiento. Los diseños resilientes al clima también implican que las carreteras pueden soportar inundaciones y lluvias cada vez más intensas, mientras que las medidas de seguridad proporcionan un acceso equitativo a toda la comunidad.
«Se acabó el polvo, se acabó la suciedad. Ahora todo es mucho mejor», afirma Mohammed.
Al mejorar la circulación gracias a infraestructura moderna, estas carreteras contribuyen tanto a la recuperación económica como al flujo vital de ayuda humanitaria desde el puerto de Adén hacia quienes la necesitan, sentando así las bases para el desarrollo sostenible y la resiliencia a largo plazo.