The United Nations Office for Project Services (UNOPS)
Una vía para que más mujeres trabajen en la policía en Nepal
En la región de Terai, en Nepal, algunas jóvenes se preparan para trabajar en la policía, lo que desafía las normas sociales, reduce la inseguridad en la comunidad y cambia la forma en que las fuerzas del orden prestan servicio a la población.
En la región de Terai, en Nepal, grupos de mujeres jóvenes trabajan, se forman y estudian en los centros de entrenamiento policial de Bardibas. Se preparan para una de las profesiones más competitivas del país, en la policía de Nepal.
Las mujeres siguen estando muy infrarrepresentadas en el cuerpo de policía en todo el país. Aunque un mandato nacional establece el objetivo de que las mujeres ocupen el 33% de los puestos, en la actualidad representan poco menos del 12%. Las normas sociales, el acceso limitado a la información y las barreras estructurales siguen disuadiendo a las mujeres, sobre todo a las de comunidades rurales y marginalizadas, de emprender una carrera en las fuerzas del orden.
Este déficit tiene consecuencias. A medida que aumentan las denuncias de violencia contra mujeres, niñas y niños, muchas personas supervivientes luchan por acceder a la justicia. La falta de mujeres en la policía socava la confianza y contribuye a que no todos los casos se denuncien ni se resuelvan.
En respuesta, UNOPS, junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores, del Commonwealth y de Desarrollo (FCDO), está trabajando con comunidades e instituciones para apoyar la incorporación de las mujeres a la policía de Nepal y reforzar su inclusión.
Lucha contra estereotipos arraigados
La historia de Muskan comenzó antes de que pisara el centro de formación. En las provincias de Madhesh, Lumbini y Karnali, UNOPS apoyó sesiones de concientización en aldeas, escuelas y hogares, centradas en el rol de las mujeres en el ámbito policial y la seguridad comunitaria.
Para muchas familias, la idea resultaba extraña, incluso incómoda. Durante mucho tiempo, la policía se ha considerado un trabajo de hombres, especialmente en las zonas rurales, donde la movilidad y las opciones profesionales de las mujeres suelen estar restringidas.
Sin embargo, el interés creció. Más de 560 mujeres jóvenes, en su mayoría de entre 15 y 28 años, asistieron a las sesiones. Al final, la mayoría de las participantes afirmó que consideraría la posibilidad de trabajar en la policía o apoyaría a una miembro de su familia que quisiera hacerlo. Las comunidades también expresaron opiniones más positivas sobre las mujeres policías y el rol que desempeñan a la hora de fomentar la confianza entre la policía y la ciudadanía.
Estos primeros cambios de percepción sientan las bases, pero la concientización no basta.
La orientación me ayudó a creer en mí misma, a entender el sistema de exámenes y a prepararme de forma específica. El hecho de haber sido seleccionada no es solo un éxito para mí, sino que transmite a otras chicas de comunidades como la mía el mensaje de que trabajar en la policía es posible para nosotras, las mujeres de Madhesh».
Importancia de la presencia de mujeres en la policía de Nepal
Las mujeres policías desempeñan un rol clave en la respuesta a la violencia de género, apoyando a las personas supervivientes y fortaleciendo la confianza de la comunidad. Cuando no hay mujeres en las fuerzas policiales, muchas mujeres no se atreven a denunciar delitos ni a pedir ayuda.
«Cuando una mujer comparte su historia con otra mujer, se siente escuchada, no juzgada», afirma una aspirante a agente de policía. «Quiero ser esa persona que escucha y actúa».
Sin embargo, la contratación sigue siendo difícil. Las familias se preocupan por la seguridad, las largas jornadas laborales y el estigma social. Muchas mujeres jóvenes carecen de confianza o de acceso a la preparación necesaria para superar exámenes competitivos, en particular las pruebas de condición física.
Apoyo específico para la contratación y retención
A través del Programa de Seguridad y Justicia, financiado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, del Commonwealth y de Desarrollo, UNOPS proporcionó apoyo práctico para superar estos obstáculos. Las actividades incluyeron visitas a domicilio a las familias, talleres de capacitación y orientación estructurada para los exámenes escritos y las pruebas físicas. Los campamentos residenciales de entrenamiento ofrecían espacios seguros para entrenar y recibir apoyo entre compañeras.
De las 57 aspirantes, 18 mujeres aprobaron los exámenes escritos y 14 fueron seleccionadas para formar parte del cuerpo de policía. Diez procedían de comunidades marginalizadas. Una mujer dalit* ocupó el primer puesto a nivel nacional en la competición abierta, lo que supuso un hito significativo.
Para la familia de Muskan, el impacto fue inmediato.
«Mi hija es fuerte. No solo va a formar parte de la policía, sino que está haciendo historia en nuestra comunidad y será un ejemplo para sus otras hermanas», afirma su padre desde Janakpur. Aunque vive en la pobreza, decidió apoyar las ambiciones de su hija a pesar de los riesgos.
Las mujeres participantes están consiguiendo independencia económica, oportunidades de liderazgo y visibilidad en la vida pública. Su progreso está fortaleciendo a las familias y transformando las comunidades.
Próximos pasos
El programa también destaca las deficiencias que aún persisten, entre ellas la necesidad de contar con estrategias de contratación inclusivas, ampliar el alcance en zonas remotas y aplicar políticas que tengan en cuenta las cuestiones de género dentro de la policía.
Esta labor va más allá de la contratación. Refleja un esfuerzo más amplio por reformar la policía en Nepal, de modo que las mujeres desempeñen un rol visible en la seguridad pública, la justicia y la confianza de la comunidad.
Cada vez más mujeres están asumiendo roles que antes les resultaban inaccesibles y, en el proceso, están contribuyendo a construir comunidades más seguras e inclusivas.