The United Nations Office for Project Services (UNOPS)
Llegar hasta el último kilómetro
Durante más de 30 años y a través de más de 30.000 subsidios, el apoyo de UNOPS al Programa de Pequeños Subsidios del GEF ha permitido a las comunidades luchar contra el cambio climático y proteger el medio ambiente mediante acciones locales.
El Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) ayuda a las comunidades vulnerables a mitigar los efectos del cambio climático y a hacer frente a los principales factores que provocan la degradación medioambiental. Desde la conservación de la biodiversidad hasta el fomento de prácticas de gestión forestal sostenible, el programa presta apoyo a organizaciones de la sociedad civil y comunitarias para impulsar iniciativas lideradas por las comunidades que aborden cuestiones medioambientales, al tiempo que contribuye al desarrollo sostenible y a la mejora de los medios de vida.
Desde hace más de 30 años, en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), UNOPS ha contribuido a la ejecución de dicho programa, prestando los servicios necesarios —operacionales, de subsidios, de contratación, financieros, administrativos, de auditoría y de garantía de calidad— para hacer llegar recursos vitales a las comunidades, incluso en algunos de los lugares más remotos del mundo.
Durante este período, la concesión de más de 30.000 pequeños subsidios ha permitido a las organizaciones de base y a las comunidades locales convertir los desafíos medioambientales en soluciones impulsadas a nivel local.
Ahora que el programa entra en su octava fase operacional, analizamos su legado y su impacto como catalizador de la acción local y, de cara al futuro, su rol fundamental a la hora de empoderar a las comunidades para que hagan frente a la crisis climática y a un número cada vez mayor de retos medioambientales.
Soluciones impulsadas a nivel local
Convertir los desafíos ambientales en soluciones impulsadas a nivel local
«Todavía recuerdo cuando, hace años, visitaba pequeñas organizaciones comunitarias, de esas que, sobre el papel, apenas existían. No tenían registro legal. No tenían cuenta bancaria. Sin forma oficial de gestionar ni siquiera el subsidio más pequeño. Y, sin embargo, tenían todo lo que importaba: el conocimiento de su tierra, de su comunidad, de su entorno y de lo que había que cambiar», afirma Edriss Riffat, Gerente Sénior de Portafolios de UNOPS, al reflexionar sobre sus primeros contactos con grupos de base que, a pesar de su profundo conocimiento local, carecían de los marcos formales necesarios para obtener apoyo financiero.
Gracias al Programa de Pequeños Subsidios, miles de entidades locales como estas han logrado, desde entonces, formalizar con éxito sus operaciones, implantar sólidos marcos contables y perfeccionar sus competencias administrativas. Esto ha permitido canalizar la financiación internacional directamente hacia las iniciativas locales, lo que ha contribuido a crear comunidades más resilientes, a fortalecer las instituciones locales y a generar un impacto positivo y duradero.
Las repercusiones de este apoyo fundamental han superado a menudo el alcance inicial de las intervenciones medioambientales. «Lo que más me ha llamado la atención es el impacto desproporcionado de estos subsidios», declara Edriss.
«He visto cómo una cantidad relativamente pequeña de financiación, entregada directamente a una comunidad, ha abierto en repetidas ocasiones las puertas a algo mucho más grande: nuevas alianzas, acceso a los mercados y un lugar en las mesas de negociación donde estas comunidades antes no tenían voz». – Edriss Riffat, Gerente Sénior de Portafolios de UNOPS
Santa Lucía
Impulsar la energía limpia en Santa Lucía
En Santa Lucía, país insular del Caribe, el Programa prestó apoyo a la Cooperativa de Pescadores de Soufrière para que implantara un sistema de energía solar, lo que permitió abastecer sus instalaciones con energía limpia y asequible y reducir la dependencia de la cooperativa de la electricidad generada a partir de combustibles fósiles.
La resistencia del sistema energético se puso a prueba de inmediato con el huracán Beryl en 2024, cuando una fuerte marejada ciclónica causó daños en las instalaciones de la cooperativa y paralizó sus operaciones comerciales. Sin embargo, sorprendentemente, el sistema salió ileso del desastre.
Desde entonces, la cooperativa ha registrado una reducción media del 80% en sus gastos mensuales en suministros, en comparación con los costos anteriores asociados al uso de combustibles fósiles para la generación de energía.
«Sin el sistema fotovoltaico, es posible que la cooperativa no hubiera podido soportar la presión financiera», afirma Vilma Joseph, Gerente de la Cooperativa de Pescadores de Soufrière.
En un nuevo paso hacia la sostenibilidad a largo plazo, la cooperativa está destinando ahora estos ahorros a un fondo específico, cuyo objetivo es crear un portafolio de inversiones que, en última instancia, sirva de base para un marco de protección social para sus miembros.
Togo
Fomentar la resiliencia institucional en Togo
En Togo, estos subsidios han contribuido a reforzar las capacidades financieras y técnicas de más de 100 organizaciones locales de la sociedad civil.
«Entre 2020 y 2025, las comunidades locales protegieron y gestionaron de forma sostenible más de 500 hectáreas de bosques y paisajes agrícolas», afirma Koffi Eli Atri, Coordinador Nacional del Programa de Pequeños Subsidios en Togo. «Más de 2.500 personas han adoptado soluciones bajas en carbono, lo que les ha permitido mejorar sus condiciones de vida y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre los ecosistemas».
Además, destaca la importancia del marco de colaboración del Programa.
«Durante más de 15 años, el compromiso, la disponibilidad y la profesionalidad del personal de UNOPS dedicado al [Programa] han permitido superar con eficacia los desafíos asociados a la gestión técnica y financiera de proyectos comunitarios complejos, garantizando al mismo tiempo unos altos niveles de rigor, transparencia y desempeño».
Islas Salomón
Fortalecer la gestión indígena en las Islas Salomón
En el territorio tribal de Kira, en las Islas Salomón, en el Pacífico, el marco operacional del Programa de Pequeños Subsidios ha contribuido a reforzar la conservación impulsada por la comunidad, basada en la gestión ancestral de la tierra.
La iniciativa facilitó la designación jurídica oficial de los bosques tribales en virtud de la Ley de Áreas Protegidas, al mismo tiempo que empoderó a guardas forestales locales mediante la cartografía participativa y el seguimiento de la biodiversidad.
«Gracias a esta alianza, nuestra comunidad ha mejorado la protección de los bosques, ha salvaguardado la biodiversidad, ha reforzado los medios de vida locales y ha aumentado la resiliencia ante los cambios medioambientales», explica Andrew Taraha, representante de las tierras tribales de Kira.
El programa contribuyó a la preservación de los conocimientos ecológicos tradicionales, a la creación de una sede dedicada a la conservación y a la transformación de la ecoaldea de Takataka en un centro de desarrollo cultural y sostenible.
«Y lo más importante es que este apoyo ha permitido a nuestra población asumir la responsabilidad a largo plazo de las iniciativas de conservación y gestionar de forma responsable nuestros recursos naturales en beneficio de las generaciones presentes y futuras», añade.
Georgia
Impulsar la esperanza a través de las infraestructuras de energía renovable en Georgia
En la remota localidad georgiana de Bochorna, en Tusheti, la instalación de una planta de energía solar de 15 kilovatios ha proporcionado electricidad confiable a una comunidad que llevaba mucho tiempo sufriendo el aislamiento energético.
El salto hacia las energías renovables ha abierto nuevas oportunidades económicas, impulsando el crecimiento del turismo, los servicios de hostelería y las pensiones familiares.
Shorena Chapurishvili, que recibió un subsidio de unos 20.000 USD a través del Programa de Pequeños Subsidios, destaca el impacto más amplio que ha tenido la iniciativa en la comunidad. «La energía solar ha devuelto la esperanza en el futuro al pueblo y ha abierto nuevas perspectivas de desarrollo. La vida ha vuelto a este precioso pueblo de Tusheti», afirma.
Belice
Fomentar la inclusión solar en las zonas rurales de Belice
En el extremo sur de Belice, en América Central, un grupo de mujeres formadas como ingenieras en energía solar ha desempeñado un rol fundamental a la hora de revolucionar el acceso a la energía limpia en comunidades remotas.
Desde 2013, las ingenieras Florentina Choco, Miriam Choc y Cristina Choc han contribuido a ampliar el acceso a la energía limpia en las regiones del sur del país. Según uno de los beneficiarios del subsidio, actualmente hay 257 sistemas que suministran energía a hogares, pequeñas empresas e iglesias, dando servicio a unas 2.000 personas.
Además de evitar unas 30 toneladas métricas de emisiones de carbono al año, la iniciativa ha contribuido al desarrollo socioeconómico de la región, lo que incluye el fomento de la igualdad y las oportunidades educativas.
Estas historias no son más que un pequeño ejemplo de las miles de iniciativas de gran repercusión que el Programa de Pequeños Subsidios ha impulsado a lo largo de 30 años. Desde la expansión de las energías renovables y la conservación del medio ambiente hasta el fortalecimiento de la gobernanza local y los medios de vida, estas iniciativas demuestran cómo la financiación específica y las acciones impulsadas a nivel local pueden constituir un potente catalizador para proteger el medio ambiente e impulsar el desarrollo sostenible a largo plazo.
Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF)
Al combinar los conocimientos técnicos con el apoyo operacional necesario, el programa facilita la ejecución de proyectos complejos. Además, ayuda a los asociados a superar los obstáculos operacionales, a identificar estrategias de implementación eficaces y a reforzar sus capacidades institucionales a largo plazo.